En un día de esos en los que no tenía clase porque el profesor estaba de baja, me dio por visitar a un colega a su instituto. Coincidencias de la vida, él tampoco tenía clase, lo que sí tenía era una sorpresa bien grande: se había comprado el Tony Hawk’s Pro Skater para PSX.

Y es que de aquella, cuando lo molaba con mis éS Koston, la cami Birdhouse del conejo de Steve Berra antes de creer en los marcianos, y mi tabla Element del tamaño correcto, que nos sacasen un juego de patinete era el equivalente al nuevo Pro o Fifa para el tete de turno, imagínate. Pero mi suerte no acabaría ahí, porque ese finde se tenía que ir con la novia por ahí, y claro, no iba a jugar al juego. Así que un servidor le pidió la consola para pegarse un atracón de grinds, flips y Dead Kennedys durante todo el finde. Tal fue el vicio, que me lo terminé en dos días, y de regalo, me salieron unos buenos callos en los dedos.

Tras el viaje en DeLorean, ahora nos encontramos 20 años más tarde con el mismo juego, lo cual no deja de ser una sorpresa tras la catástrofe que fueron la quinta entrega y el intento de rehacer los dos primeros que salió en la anterior generación. Posiblemente, tu también tuvieses alguna duda cuando se anunció este remake – sí remake, porque esto de remaster, como que no – si tuviste que sufrir alguno de ellos, y es lo más normal del mundo, pero por suerte, en Vicarious Visions lo han clavado como Koston en el “Mouse”. Esto lo ves desde el vídeo de comienzo con “Guerrilla Radio” de Rage Against The Machine, del cual no voy a decirte nada para que lo disfrutes como Tony manda.

This Is Skateboarding

A estas alturas ya sabrás que en el juego vienen las dos primeras entregas de la saga – y si no, lo pone en el título, leñe – separadas en dos tours diferentes. Esto es una elección un poco rara, ya que para ir de un nivel de una entrega a otro de la otra tienes que salir del tour de turno, en vez de poder hacerlo directamente, pero bueno, eso es un mal menor, porque el juego carga bastante rápido. Pero no tan rápido como la velocidad del juego, que acostumbrado a los primigenios, al principio se me fundía el cerebro, debe de ser cosa de pasar de 20 fps a los 60 de éste, es como hacer un grind en un bordillo con y sin cera, para que te hagas una idea del cambio.

¿Y todo esto cómo luce? Pues de narices. Es exactamente igual que en los originales, pero con 20 años de evolución. En los niveles, por empezar con algo, nos encontramos con el centro comercial de la primera entrega, ahora más cochambroso que nunca, culpa de la peña que sólo compra en Amazon. El hangar de la segunda, todo lo contrario, está tan limpio y brillante que podrías comer (te) en el suelo sin pillar la cagalera que te daría si lo hicieses en el almacén del primero. Y sí, Downhill Jam sigue siendo un nivel de mierda que sigo odiando con toda mi alma incluso después de todo este tiempo.

Todo es tan similar, que tienes los mismos objetivos: encontrar la cinta secreta de turno, recolectar las letras de SKATE, hacer puntuaciones y combos de “x” puntuación, y hasta alguno nuevo añadido para igualar las entregas, básicamente encontrar nuevas cosas en los niveles del primero, como alarmas en la escuela.

Obviamente, podrás encontrar los secretos, gaps, que te permitían hacer esas líneas marcianas en tus años mozos, la base de la saga. Inciso por si acabas de llegar y no sabes de qué va el rollo, aquí olvídate de hacer cosas realistas – que puedes hacerlas en cierta manera – el tema va de hacer combos locos saltando por todos lados como si de un juego de plataformas se tratase, para así conseguir puntuaciones de miles de puntos, ¿o mejor millones? Porque ahora pueden serlo aún más, ya que tenemos el revert y el manual disponibles en ambas entregas, lo cual rompe por completo los niveles originales, permitiéndote hacer burradas demenciales como las que ya puedes ver en Youtube. Estas novedades, las puedes desactivar si quieres una experiencia lo más cercana a la de los originales. Pero si te parecen bien, puedes ir aún más allá, y jugar con super stats y special infinito, o todo lo contrario, usar físicas más realistas, con tan sólo acceder al menú pertinente.

Misled Youth

El lifting no sólo se lo han aplicado a los niveles. Tony y el resto de la peña del patinete también han actualizado su aspecto. Pero al contrario de las estrellas de Hollywood, en vez de quitarse veinte años, se los han puesto, porque no tiene sentido aparentar 25 cuando estás más cerca de los 50. Y menos aún cuando tu hijo ha venido a la fiesta con sus colegas, ya que ahora tenemos a la nueva generación de skaters incluida en el juego tales como el hijo del halcón, Riley. Junto a él Nyjah Huston, Leticia Bufoni o Leo Barker y más vienen a enseñarle a la vieja escuela cómo se hacen las cosas en el s. XXI. Este es el número de personajes que tendrás a tu disposición desde un principio, unido a los que podrás crear tu con el limitado creador de personajes. Limitado, porque no hay muchas opciones de físico. Por no haber no hay ni gafas, o sea, Bob Burnquist sin gafas. Voy a quejarme al sindicato del vidrio.

Por otra parte, a la hora de editar la ropa y complementos sí que tendrás opciones de trapitos y tablas a chorrón, que irás comprando con skatepavos y desbloqueando con los niveles de tu usuario. Espera…., ¿niveles?

Ajá, esta es una de las cosas nuevas, y no vas a tener que echar millones de horas para conseguir desbloquear y comprar cosas, tranqui. Ahora tu tendrás un perfil que irá subiendo de nivel conforme vayas jugando y completando retos. ¿Otra cosa nueva?, Te estás preguntando. Pues sí, estás son las dos novedades más grandes a nivel jugable. Mientras que en los originales tenías que acabarte los niveles con cada personaje, lo cual podía acabar siendo un poco tedio, en éste la cosas son un poco diferentes. Como he dicho antes, cada tour es como el juego original; pero una vez lo completes con tu primera elección, ya no tendrás que repetir los objetivos principales con quien te dé por usar a continuación, sólo tendrás que volver a recolectar sus puntos de habilidad – que ahora podrás editar cuando quieras si lo ves necesario para llegar a ciertos sitios – estos, una vez conseguidos todos, desbloquearán el vídeo pro de turno.

Junto a esto lo que te tocará ahora, es hacer los retos personales. Todo el mundo tiene diferentes adaptados a su modo de patinar: Jaime Tomás no va a hacer lo mismo que Bucky Lasek, ¿no? Junto a ellos, tienes otros globales, y por variedad que no sea, desde hacer un número determinado de puntos en un combo, trucos en diferentes sitios, u otros relacionados con hacer cosas en los modos de juego restantes. No…., aún no hemos acabado.

Welcome To Hell

Y es que los niveles son finitos, y a lo mejor, en algún momento puedes aburrirte de recorrerlos. En ese caso, no te preocupes porque si te queda algo de creatividad en ese cerebro después de hacer combos de un gritón de puntos, ahora puedes diseñar el skatepark de tus sueños, y, créeme, las posibilidades son una locura si te lo tomas en serio y le echas horas de planificación. A las piezas habituales de un parque, como son los halfpipes, miniramps y similares, ahora tendrás a tu disposición una nueva especie de piezas que podrás malear como si fuesen plastilina, dándote así la opción de crear cosas MUY LOCAS, como espirales de sesenta metros de alto, o rampas con forma de serpiente que se entrecruzan entre ellas. El límite lo pones tu, o tu paciencia.

Bueno, ya tenemos un modo principal bien relinchón, el creador de parques para que hagas monstruosidades, pero nos falta algo: hacer el canelo con tus colegas, ¿no? El problema es que a día de hoy el online está limitado solamente a competiciones de hacer tropecientos puntos frente a otra peña de mayor o menor nivel, y no puedes crear partidas privadas con alguien para jugar a clásicos como SKATE o pintar zonas con el puntuación más grande, pero parece ser que en una futura actualización lo corregirán.

¿Pensabas que me iba a olvidar de una de las partes más importantes de estos juegos? Ni de blas, porque la BSO del juego sigue siendo tan buena como lo era antaño: Bad Religion, Fu Manchu, Anthrax y Public Enemy, Vandals, Primus. Prácticamente todas las bandas están de vuelta. Sí, hasta Goldfinger con ese tema que nunca entendía por qué era tan famoso. Por si fuera poco, también hay una tonelada de nuevas incorporaciones como mi vecino Skepta, A Tribe Called Quest, Less Than Jake, Strung Out, y la lista sigue hasta 37. Sólo un pero, y es la censura de alguna canción como “Police Truck“ de Dead Kennedys, que me parece una estupidez gigante a estas alturas de la vida.

Como hay que promocionar el turismo en estos tiempos, aquí te dejo con la gira mundial en patín por todos los niveles del juego, para que así puedas ver lo bien que luce:

The End

Como guinda final, podría divagar contando lo ñoño que te pone volver a sentir la misma sensación que hace dos décadas cuando jugué por primera vez, y los recuerdos que ello conlleva, pero éste no es el juego ni el momento para estas tonterías. Si buscas otro tipo de experiencia, estás de suerte porque tienes otras opciones en la actualidad, pero Tony Hawk’s Pro Skater 1+2 es como la saga de pelis de coches más famosa de la actualidad, Fast & Furious. 

Tanto si estás en el retiro del patinete como servidor, eres un proyecto de pro, o qué narices, si simplemente te gustan los buenos juegos, hazte un favor y juégalo porque el halcón es como el fénix y ha renacido de sus cenizas con más fuego en sus ruedas que nunca.