Títulos como Advanced Wars of Fire Emblem han cautivado a varias generaciones de jugadores gracias a su singular propuesta de estrategia por turnos en la que debemos formar nuestro propio ejército con el que derrotar a los del enemigo. Todo ello aderezado con interesantes tramas en las que los giros argumentales están a la orden del día. En base a estos conceptos nace Wargroove, un título que recupera la esencia de esos clásicos para ofrecer una propuesta que resulta familiar, pero al mismo tiempo tiene tintes novedosos que hacen que resulte fresca y entretenida.

Chucklefish Games son los encargados de traernos este juego en el que tendremos que acompañar a una joven princesa en su periplo para recuperar su reino. Un eje argumental que sin duda es un cliché, pero por ello también podemos asegurar que funciona y sirve a la perfección para meternos de lleno en la acción que nos presenta Wargroove. Todo ello con unos simpáticos compañeros, los perros, que en este juego tienen una gran relevancia y que nos acompañarán en el campo de batalla como fieles aliados. A continuación encontraréis nuestro análisis en detalle de este título.

Apartado técnico

Wargroove hace gala de un diseño artístico sencillo pero muy efectivo que derrocha simpatía por todos los lados. El estilo pixelado resulta muy efectivo y evoca a los títulos clásicos anteriormente mencionados tanto en la recreación de los mapas como de las distintas unidades. A pesar de su sencillez gráfica, lo cierto es que todo resulta muy atractivo y el píxel art no resulta demasiado crudo, lo que se traduce en modelados bastante detallados para lo que viene siendo habitual en títulos similares a este.

Lo mismo ocurre con los escenarios que cuentan con un elevado nivel de detalle y bastante variedad. Además, Wargroove incluye algunos efectos visuales interesantes que afectan a la jugabilidad como la niebla de guerra. Pese a que no ha sido implementada de forma visual de manera que resulte especialmente impresionante, sí cumple su función. También las unidades cuentan con sus propias animaciones personalizadas que también añaden más variedad y riqueza al conjunto, especialmente las correspondientes a los personajes especiales.

En lo que se refiere a la existencia de errores en Wargroove, existen algunos pequeños bugs aunque no interfieren en la jugabilidad ni afectan al desarrollo de este título. En cualquier caso, desde Chucklefish Games están trabajando activamente para dar solución a estos problemas y mejorar algunas aristas que presenta actualmente este título. Pero más allá de estas cuestiones, lo cierto es que el funcionamiento de Wargroove resulta impecable.

Jugabilidad

Wargroove nos ofrece una serie de batallas estratégicas en las que tendremos que superar a nuestro rival planteando una táctica que nos permita vencerlo. Para ello tendremos que hacer uso de distintas unidades cuya efectividad está determinada en función de aquella a la que se enfrenta. Por tanto, la colocación de nuestras tropas sobre el campo de batalla y cómo realicemos los enfrentamientos será un elemento clave a la hora de alzarnos con la victoria.

En este sentido, tenemos a nuestra disposición un elenco bastante grande de tropas con el que conformar nuestros ejércitos que van desde soldados rasos a caballeros, pasando por perros de batalla. Estos últimos se han convertido en una de las unidades más queridas por la comunidad, en parte por su originalidad, pero también por la empatía general de los jugadores hacia esos cánidos virtuales. De hecho, Chucklefish Games tuvo en consideración las peticiones de los jugadores para que los canes no muriesen y así lo hicieron: en lugar de caer en combate huyen del campo de batalla.

Wargroove nos ofrece distintas modalidades de juego como el modo campaña, arcade y puzzle. Cada uno de ellos tiene sus principales características, aunque el núcleo de este título es su modo campaña. En este conoceremos los detalles básicos del juego y el funcionamiento de las unidades, por lo que actúa a modo de prólogo antes de que podamos entrar en materia realmente. De hecho, el modo arcade y puzzle están bloqueados hasta que cumplamos ciertos requisitos que demuestren que ya hemos comprendido las mecánicas básicas del juego.

Estas no son demasiado complejas pero si tienen su “miga” como se suele decir. Como hemos mencionado, algunas unidades son más fuertes cuando se usan contra otras. En este sentido, los lanceros son fuertes contra la caballería y estos últimos son débiles contra los lanceros. Además de estos datos, también debemos tener en cuenta que la posición en la que combatan nuestras tropas también tendrán su efectos positivos. Ciertas unidades podrán realizar “ataques críticos” si están apoyadas por determinados aliados. Esto es muy importante, ya que nos permitirá combatir de forma más efectiva y derrotar a los enemigos sin temor a los contraataques.

Y a diferencia de otros títulos de este estilo, en Wargroove los combates no se definen por probabilidades. Las luchas se hacen comparando parámetros como la fuerza de nuestras tropas, su efectividad frente al enemigo contra el que se enfrentan, apoyos o el escenario en el que se encuentran. En base a todas estas estadísticas se resuelven los combates, de manera que siempre tendremos un número determinado que no se verá alterado por factores como la suerte. El resultado lo podremos prever viendo el porcentaje que se nos asigna cuando queremos que una tropa luche contra otra enemiga.

En Wargroove también tendremos que conquistar y gestionar nuestras conquistas durante la batalla. A lo largo de los escenarios podremos encontrar pueblos y otras construcciones que nos darán bonificaciones o nos permitirán reclutar tropas. Controlar estos objetivos será un elemento clave a la hora de vencer, aunque no siempre podremos tener un control efectivo ya que según la misión que nos toque jugar nos veremos obligados a avanzar o a dejar desprotegidos nuestros dominios. Por tanto, la clave del éxito será plantear una buena estrategia que nos permita superar a nuestro rival y para ello en ocasiones tendremos que arriesgar en lugar de ir sobre seguro.

Muchas de estas situaciones las veremos en el modo campaña donde encontramos más de 30 misiones distintas en las que aprenderemos los conceptos básicos de Wargroove al tiempo que nos adentramos en su tópica aunque interesante trama. Como suele ser habitual, a medida que avanzamos encontraremos misiones principales y otras secundarias que ofrecerán otras recompensas y desvelarán datos sobre los personajes del juego. En cuanto al modo arcade, nos propone combates más rápidos en los que tendremos que elegir a un comandante y resolver la misión en cuestión. Por otro lado, el modo puzle resulta similar, pero tendremos que cumplir el objetivo propuesto en un único turno, lo que sin duda hace que sea realmente interesante.

En general, aunque Wargroove pueda resultar un título sencillo en sus primeros compases, lo cierto es que tiene una complejidad mucho mayor de lo que puede parecer en un primer momento. Estamos ante un juego muy táctico en el que la colocación de las tropas y el aprovechamiento de las sinergias son fundamentales para el éxito. Todo esto hace que sea realmente desafiante y tengamos que plantear cada situación con bastante calma si no queremos vernos sobrepasados.

Por lo demás, estamos ante un título dotado de una gran cantidad de contenidos y que es un auténtico devorador de horas. A todo lo anterior hay que añadir la posibilidad de crear nuestros propios escenarios para Wargroove así como una modalidad multijugador que permite los enfrentamientos de hasta cuatro jugadores. Una posibilidad que resulta especialmente interesante y que alarga enormemente la vida útil de esta creación de Chucklefish Games.

Apartado sonoro

Al igual que ocurría con el apartado visual, la banda sonora de Wargroove es sencilla pero muy efectista. Las piezas musicales resultan bastante variadas y las tonadillas tienen un tono alegre que encaja a la perfección con la esencia del juego. En cuanto a los efectos sonoros, a pesar de que son sencillos cumplen de forma certera su cometido de meternos dentro del juego. Las secuencias animadas cuentan con voces en inglés, cuya calidad también es notable. Si no sois muy duchos en el idioma de Shakespeare, tampoco resulta un problema ya que hay subtítulos en castellano para todos los diálogos.

Conclusión

Wargroove es un título excelente dentro de su género y una propuesta interesante dentro de este particular subgénero que a día de hoy está lejos de estar sobreexplotado. Estamos ante un juego complejo cuya dificultad y nivel de desafío es mucho mayor de lo que pueda parecer en un principio o sugerir su aspecto visual. Esto es sin duda una virtud, pero también puede ser un defecto para todos aquellos que esperasen una experiencia mucho más asequible. Por otro lado, el volumen de contenidos es muy elevado, por lo que si el juego nos encandila tendremos una infinidad de horas de diversión por delante.

Quizá se le pueda achacar a Wargroove que no innova demasiado, pero lo cierto es que tampoco parece necesario que se intente alejar de los cánones del género. Algunos de estos puntos característicos o únicos los encontramos en el sistema de apoyos que se convierte en uno de los ejes de los combates y que nos obliga a platearlos de manera más táctica y meditada, ya que de otra forma el fracaso se convierte en una opción con muchas papeletas. Obviando todo lo demás, Wargroove es un título muy interesante y con una larga vida por delante según han adelantado sus creadores.

Wargroove ya disponible para PC y Nintendo Switch.