Wasteland 2 fue un título trascendental por muchas razones para Brian Fargo. La creación de dicho RPG fue una gesta no exenta de problemas contra los que el creativo tuvo que luchar contra viento y marea. De hecho, si no hubiese sido por Kickstarter y el éxito posterior de este RPG, probablemente la carrera de Fargo hubiese terminado o en un tono mucho menos dramático, hubiese sido radicalmente diferente.

Sin embargo, y teniendo todo en contra, Brian fargo consiguió triunfar con Wasteland 2 y abrir un horizonte dorado para él y su propio estudio: inXile Entertainment. Este singular viaje lleno de alegrías no ha estado exento de polémicas por algunas decisiones bastante cuestionables tomadas por Fargo y su equipo respecto a Wasteland 2 y los juegos que posteriormente le sucedieron.

Sin embargo, el balance en general ha sido positivo y desde inXile no tardaron en regresar a la saga que les insufló de nueva vida. Wasteland 3 se financió con éxito a través de la plataforma Fig gracias a las aportaciones de miles de mecenas. El objetivo era, una vez más, obtener el dinero suficiente para dar la luz a este proyecto y garantizar la independencia necesaria para llevarlo a cabo.

Con más de tres millones de dólares alcanzados, inXile se lanzó a desarrollar este título. Pero en medio de todo este proceso, Microsoft apareció para comprar el estudio y de paso inyectar más recursos en Wasteland 3 para hacer que el juego fuese todo lo que los seguidores de la saga soñaban.

El impacto real de dicha ayuda nunca lo sabremos, aunque sí que podemos afirmar que Wasteland 3 es un título puramente con la marca “Brian Fargo” con todo lo que ello supone. En cualquier caso, todos estos detalles los iremos desgranando a lo largo del presente análisis de Wasteland 3.

Apartado técnico

Pese a que visualmente Wasteland 3 sea un avance respecto a su antecesor, lo cierto es que sigue siendo un título bastante pobre en este sentido. Nos encontramos ante un título muy discreto visualmente que está ampliamente superado por sus competidores más directos como Divinity Original Sin o Pillars of Eternity. En este sentido, es difícil creer que la ayuda de Microsoft se haya destinado a este apartado, porque ciertamente el margen de mejora que podía presentar Wasteland 3 respecto a la segunda parte sin duda era mucho mayor.

Otra cuestión es la dirección artística que se ha seguido con Wasteland 3 y que ha sufrido varios cambios a lo largo del desarrollo del juego. Esto es una mera cuestión de gustos, pero las comparativas muestran algunos aspectos bastante radicales. Al final, se ha optado por un enfoque más “realista” que no termina de brillar.

Sea como sea, Wasteland 3 no luce mal aunque si nos fijamos en los detalles, especialmente en los personajes, el juego no consigue alcanzar el nivel que se esperaba de él. En cualquier caso, nos encontramos con un RPG y el aspecto visual no deja de ser un mero acompañante, ya que el tuétano es su jugabilidad, aunque eso no significa que inXile pudiese haber hecho un esfuerzo mucho mayor en lo que se refiere a materia visual y técnica.

Centrándonos en los aspectos más positivos de Wasteland 3, cabe destacar que nos encontramos ante un título con una gran variedad de entornos repletos de pequeños detalles y curiosidades. Los escenarios que podemos recorrer son bastante originales y todo ello contribuye a que nos olvidemos de las limitaciones técnicas anteriormente mencionadas.

Los personajes y los enemigos que podemos encontrar desprenden ese toque “postapocalíptico” aunque para nuestro gusto se ha llevado al extremo en más de una ocasiones. Mutantes, robots, salvajes y payasos psicópatas son solo algunos de los personajes que podremos encontrar en nuestra aventura por los páramos helados de Colorado.

En lo que se refiere a cuestiones como rendimiento, Wasteland 3 es un poco irregular. Como mencionamos al principio, el juego tiene el sello de Brian Fargo e inXile marcado a fuego en su ADN. Esto significa que a pesar de estar ante un título bastante discreto visualmente, podamos encontrar un consumo de recursos que no se corresponde con el que debería tener.

También tendremos que hacer frente a bugs y errores de diversa consideración durante nuestra aventura en Wasteland 3. Desde inXile están trabajando para dar solución a estos problemas, aunque eso no significa que nuestra aventura no esté exenta de peligros. La mayor parte de los errores que hemos encontrado en nuestras sesiones de juego se han traducido en salidas al escritorio y aunque no han sido demasiado numerosas, sí ha llegado a resultar molesto.

El comportamiento de la IA tampoco es para lanzar cohetes, lo que se traduce en ocasiones en comportamientos anómalos por parte de los enemigos. La mayor parte de estos problemas los encontramos a la hora de que los personajes controlados por la IA se mueven, atravesando zonas en llamas o realizando otros movimientos innecesarios.

La buena noticia es que finalmente inXile está trabajando para acabar con todos estos problemas presentes en Wasteland 3. Lo malo es que habiendo retrasado el juego en varias ocasiones este debería haber sido publicado en un estado mucho más pulido.

Jugabilidad

Si bien en el apartado anterior podríamos pensar que inXile no había hecho los deberes, en este podemos afirmar todo lo contrario. Wasteland 3 es un RPG bastante ambicioso que ofrece al jugador multitud de rutas y de posibilidades a la hora de enfrentarlo a su singular universo. Una vez más volvemos a encargar a un grupo de Rangers que deberán salvar el mundo.

En esta ocasión abandonamos las áridas tierras de Arizona para adentrarnos en el yermo helado de Colorado. Nuestra misión será obtener recursos para que la orden pueda sobrevivir tras la devastación desatada en Wasteland 2 por la IA Cochise. Y aunque el trabajo parezca sencillo, como suele ocurrir en este tipo de juegos, todo se complicará hasta límites insospechados.

La estructura jugable de Wasteland 3 se mantiene fiel a lo que pudimos ver en la segunda parte. A nuestra disposición tendremos un grupo de Rangers que formarán nuestro equipo y que deberán enfrentarse a los peligros que los rodean. Además, tendremos la posibilidad de crear todos aquellos que queramos y personalizarlos a nuestro gusto, una posibilidad que puede llegar a “romper” el juego si abusamos de ella.

Cada uno de nuestros personajes tendrá acceso a una serie de habilidades y atributos que determinarán su desempeño en el campo de batalla o en el mundo que nos rodea. Una vez más tenemos acceso a un amplio elenco de habilidades sociales y de combate que permitirán al jugador afrontar cada desafío según su estilo de juego.

Eso sí, algunas de las habilidades que podíamos encontrar en Wasteland 2 han desaparecido o se han reestructurado bajo otras categorías. En líneas generales, nos encontramos ante un juego bastante más accesible que su predecesor. Otro de estos cambios lo podemos encontrar en la gestión del inventario, que en esta entrega pasa a ser global en lugar de personal. Si Wasteland 2 resultaba “retro”, Wasteland 3 es un juego mucho más moderno y se permite ciertas licencias para agradar a los recién llegados.

Esto no es algo malo, pero sí es cierto que los jugadores más veteranos pueden echar en falta esa mayor profundidad de la anterior entrega. Más allá de esta cuestión, lo cierto es que Wasteland 3 no se queda atrás en cuanto a posibilidades e intenta ofrecer más variedad a los jugadores.

Las misiones se pueden resolver de multitud de formas y el sistema de combate también se ha vuelto más dinámico. Las armas se han reestructurado y en general todas son útiles, algo que no ocurría en Wasteland 2 donde los rifles de asalto eran los reyes indiscutidos del juego. inXile ha puesto a nuestra disposición un arsenal muy variado en el que podemos encontrar armas muy interesantes y que pueden tener un impacto único en cada combate.

Siguiendo con los enfrentamientos, estos siguen resultando bastante tácticos y desafiantes. Para aprovechar al máximo nuestras posibilidades tendremos que usar el entorno y utilizar las armas adecuadas para cada tipo de enemigo. A pesar de ser por turnos, los combates son dinámicos y no se hacen pesados. Y además, los porcentajes de acierto y fallo no nos han resultado demasiado “tramposos” algo que suele ocurrir en este tipo de juegos.

Hablando de porcentajes de éxito y fracaso, estos han desaparecido de Wasteland 3 en todas los apartados que se encuentren fuera del combate. Una decisión que puede gustar más o menos pero que bajo nuestro criterio resulta acertada. Al final, los jugadores ante este tipo de situaciones solemos salvar y cargar la partida hasta obtener el resultado que deseamos. De esta forma, evitamos todo ese proceso.

Otro de los pilares de Wasteland 3 es la toma de decisiones, algo que tendremos que hacer muy frecuentemente en este título. Esto ocurrirá desde prácticamente al principio y todas ellas tendrán consecuencias de alguna u otra forma. La mayor parte de ellas se desenvuelven en una escala de grises que nos obligará a analizar las consecuencias de nuestros actos, algo que nos ha parecido realmente interesante.

Por otro lado, tendremos varias facciones y nuestra relación con cada una de ellas también tendrá consecuencias a medida que avancemos en Wasteland 3. En este sentido, poco se le puede reprochar a inXile, ya que ha realizado un gran trabajo en todos estos apartados consiguiendo articular un RPG con mayúsculas y con una gran rejugabilidad si queremos explorar todas las posibilidades que ofrece.

Gameplay

A continuación os dejamos con el emocionante inicio de Wasteland 3 en el que puede apreciarse los rudimentos del sistema de combate de esta entrega.

Apartado sonoro

En líneas generales, Wasteland 3 cuenta con una buena banda sonora. Las pistas musicales son variadas y tienen ese toque retro que cualquier aficionado buscaría en un título de estas características ambientado en un mundo devastado por la guerra nuclear. Los efectos sonoros son variados y tienen un buen nivel. Las voces tampoco están mal aunque únicamente están disponibles en inglés.

Conclusión

Wasteland 3 es un gran título que gustará a cualquier aficionado a los RPG de corte clásico. Las posibilidades que nos ofrece a los jugadores son abrumadoras y es capaz de mantenernos fuera de nuestra zona de confort obligándolos a tomar decisiones difíciles. En este sentido, poco se puede reprochar a inXile, salvo quizá que el sistema de combate hubiese podido modernizarse un poco más.

La cara oscura, como suele ser habitual, la encontramos en el apartado técnico. Wasteland 3 presenta los mismos defectos que el resto de los juegos publicados por inXile hasta la fecha, solo que las excusas que podían justificar dichos problemas ya no valen para este título. El estudio de Brian Fargo ha contado con tiempo y financiación extra gracias a Microsoft, por lo que esta aparente dejadez es para que inXile haga un verdadero análisis sobre su forma de trabajo y valores de producción.

Más allá de estas cuestión, Wasteland 3 es un RPG excelente. El número de horas de juego que ofrece es enorme y todas las misiones, principales y secundarias, están bien desarrolladas y escritas. Y esto es algo imprescindible en un juego como este. Por tanto, no os dejéis engañar por su apariencia ya que bajo ella se encuentra un título de esos que deben ser jugados. Además, puede jugarse de forma cooperativa, lo que siempre es un aliciente en títulos como este.

Wasteland 3 ya disponible para PC, PS4 y Xbox One.