No me voy a andar con muchos rodeos en este análisis, porque, como dicen por ahí, de donde no hay, no se puede sacar. Y es que hay veces que las compañías deberían de pensarse dos veces las cosas antes de lanzar algo como este Wolfenstein: Cyberpilot. Porque ofreciendo la posibilidad de pilotar los diferentes engendros mecánicos del Reich – uno de los cuales, el icónico Panzercánido, protagonista de uno de los trailers más tronchantes de los últimos años – y encima, la ambientación dentro de la loca distopia creada por MachineGames, esto tenía todas las de ganar, pero no.

Die Mensch-Machine

Para ponerte en situación, eres un robot que La Resistance – mucho menos divertida de los acompañantes de Val Kilmer en Top Secret – ha hackeado para enfrentarse a las maléficas tropas del régimen. Dentro de su búnker, secreto, será donde podrás interactuar con tu entorno en cierta medida: mueve una palanca, haz un puzzle – literalmente uno – piratear los robotos, pero no esperes ponerte a picar código, ya que es abrir un compartimento y meter una tarjeta, o mirar alrededor de este espacio virtual chachi que nos hemos ¿currado? Porque todo da la impresión de tener el trabajo mínimo, hasta las créditos del final del juego, que son una copia de otros, y encima te quedas ahí esperando a que pase algo cuando terminan, a lo mejor es una alegoría al resto del juego, ya que no hay mucho donde rascar.

Antes de desvariar más, veamos lo que, en un principio, podía ser la parte guay, ¡pilotar cacharros mecánicos! Y estas exclamaciones posiblemente sean lo más emocionante que vas a ver relacionado con eso. Porque lo que se dice a nivel jugable no es nada mucho más allá de una galería de tiro por las calles de París cuando pilotas los dos cachivaches ofensivos. Sí, aparte del sabueso, a nuestra disposición también tendremos el titán Zitadelle, “uala, voy a pilotar un mecha de diez metros, ¡voy a jugar al fútbol con teutones, y el Arco del Triunfo será la portería” sería el sentimiento más normal ¿no?

Pues no, es realmente aburrido y simple, como lo que hay dentro de la cabeza de muchos seguidores de la doctrina de Adolfo. Te limitarás a avanzar usando tus armas: lanzallamas y cargas con el Panzerhund, lanzamisiles o ametralladora con el Zitadelle. Si la situación se pone peliaguda, siempre podrás usar los super ataques, que tendrán que recargarse, un ataque de área en el caso del primero, y un escudo en el del segundo. Y como añadido final, la posibilidad de autorepararte en cualquier momento; el Fürher no escatima en nada para que sus tropas se lleven la victoria.

Eso no es todo, para darle un poco de variedad, podrás pilotar un dron en una misión de sigilo, con la posibilidad de desintegrar a los enemigos, o hacerte invisible para pasar tan desapercibido como lo hará este juego.

¿Y no hay nada decente que salvar en todo esto? Bueno, dicen que Hitler era vegetariano, eso está bien, y aquí, en la última misión, tendrás la posibilidad de pilotar los tres cacharros a la vez. Esto deja entrever lo que podía haber sido el juego – que no está ni tan mal – si no se acabase tras esa misión. Y lo que es peor, menos de tres horas de juego, sí, es tan breve como la lista de cosas buenas del antes mencionado.

Radio-Aktivität

Si alguien te dice que va a salir un nuevo juego en realidad virtual, en el cual encarnarás al piloto de un cuadrúpedo biónico de dos toneladas que, encima, es capaz de echar fuego por la boca. Y que con él, y otro utensilios, te vas a dedicar a convertir en Arier Chürrasquer a tus enemigos, lo más normal es que saliese algo divertido, como en los otros juegos de la serie.

Sin embargo en este caso, Wolfenstein: Cyberpilot, en vez de ser el simulador de mecha nacionalsocialista que podía haber sido, da más la impresión de que es una prueba de concepto que tenían por ahí para sacarla como otra cosa más pulida en otro momento, o quizá, como bonus dentro de uno de los juegos principales, o una demo técnica, lo cual hubiera sido un detalle por parte de Bethesda.

Pero este no es el caso, y esto pretende ser un juego completo, y así que citaré las sabias palabras de un “gran” líder: ¡Nein, nein nein!

Wolfenstein: Cyberpilot ya está disponible en PC Y Playstation VR.