Desde que se anunció Artifact, la polémica ha envuelto a este título de Valve. Los aficionados no recibieron nada bien que el próximo título de la compañía de Gabe Newell fuese un juego de cartas y ahora con la publicación de la beta las críticas arrecian de nuevo. Y todo se debe al planteamiento de monetización que se ha desarrollado alrededor de Artifact que podríamos resumir de la siguiente manera: pagar por todo. A diferencia de sus competidores en el género, no estamos ante un título free to play, sino que debe ser comprado por una cantidad de 17,95 euros.

Una inversión inicial que nos proporciona 2 mazos iniciales de 40 cartas, 10 sobres y 5 “tickets”. Estos últimos son unos pases que permiten acceder a los formatos de pago de Artifact y que son los únicos que proporcionan algún tipo de recompensa. Para todo lo demás tendremos que pasar por caja, ya que únicamente podremos adquirir sobres de cartas pagando dinero real, ya que no existe una moneda interna que permita conseguir los naipes sin pasar por caja. En cuanto a los tickets, ocurría lo mismo hasta hace no mucho, que debían comprarse con dinero o conseguirlos como una recompensa dentro de los formatos competitivos del juego.

Esto último es una tarea ardua ya que requiere un elevado número de victorias para conseguir recuperar la inversión o ganar algo más de lo que hemos tenido que invertir para poder jugar. Un planteamiento que está enfocado para los jugadores profesionales o con más habilidad y que penaliza enormemente a los “casuals” que únicamente quieran disfrutar de Artifact sin muchas complicaciones. Todo este planteamiento ha hecho que la comunidad haya reaccionado de forma muy negativa, lo que última instancia ha hecho a Valve reaccionar para intentar mostrar una cara más amable para los jugadores e intentar contentar a este sector crítico.

Los primeros cambios no se han hecho esperar y por ejemplo ahora se puede jugar a Artifact contra otras personas sin necesidad de pagar. Eso sí, no obtendremos ningún tipo de recompensa por ello, pero al menos tendremos la posibilidad de probar el juego contra humanos y no solo contra la IA del juego. Otra de las modificaciones introducidas es la posibilidad de canjear cartas por tickets en una proporción de 20 a 1. Esto sin duda hará más sencillo entrar en los formatos competitivos del juego eliminando los naipes que no nos sean útiles, aunque todavía habrá que esperar para que Valve introduzca esta posibilidad.

Todos estos elementos hacen que Artifact sea algo más amigable, pero lo cierto es que sigue siendo un título complicado para que el jugador medio acceda con garantías. Su planteamiento es más cercano al de los juegos de cartas tradicionales como Magic, algo que no debería sorprendernos ya que Richard Garfield, el creador de este último, es la mente detrás de Artifact. De hecho, la posibilidad de comprar y vender cartas a través del mercado de Steam se supone que es uno de los grandes alicientes de título respecto a sus competidores.

Puede que esta sea una de las formas de acceder al juego de forma más o menos sencilla, ya que podremos formar nuestro mazo comprando las cartas que queramos y vender aquellas que no necesitamos y “recuperar nuestra inversión”. Sin embargo, no esta nada claro de la estabilidad que pueda tener este mercado, por lo que las garantías son pocas. En cualquier caso, parece que Valve está dispuesta a escuchar aunque no parece probable que esté por la labor de introducir cambios significativos en Artifact en lo que se refiere a su monetización, por lo que la filosofía de “paga por todo” y que como mucho cambiará a “paga por casi todo”.

Vía | Steam