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BioWare sabe que se la está jugando con Dragon Age: Inquisition. El estudio no pasa por su mejor momento en cuanto a credibilidad y buen hacer, y este título puede devolverle mucho del crédito perdido. Por ello, parece que se están tomando su tiempo y que este está siendo invertido en hacer un título de más calidad que Dragon Age II. Aprovechando la PAX Prime, BioWare ha mostrado una nueva demo de Dragon Age: Inquisition en la que se han podido ver algunas de sus principales virtudes.

Quizá la más llamativa es el retorno de a la visión táctica y al combate pausado, algo que los aficionados habían solicitado que se volviese a incluir en la saga. Cierto es que el combate sigue resultado tremendamente arcade, más cercano al “hack and slash” que al de Dragon Age: Origins, pero el retorno de la visión táctica es sin duda una gran noticia. La vista aérea nos permitirá afrontar de forma más estratégica los combates, al mismo tiempo que podremos coordinar los ataques de nuestros compañeros, al menos así será en la versión de PC.

Otra de las novedades que incorporará Dragon Age: Inquisition serán los Qunari como una de las posibles razas que podremos elegir para encarnar a nuestro avatar. Será interesante ver como BioWare trabajará las posibles interacciones sociales que tengamos que realizar con estos peculiares seres de hosca y violenta naturaleza. Por otro lado, se confirma que podremos volver a gestionar completamente el equipo de nuestros compañeros, aunque estéticamente siempre mantendrán una coherencia visual a pesar de los objetos que les pongamos.

También parece que BioWare está trabajando duramente para mejorar el sistema de dialogo. Parece que los diálogos vuelven a tomar cuerpo, y no se limitarán a unas pocas palabras, aunque para evitar posibles problemas con las posibles consecuencias de nuestras respuestas estas irán acompañadas de una breve descripción aclaratoria. Esta es una de las partes que más debería cuidar BioWare tras el completo fracaso de Dragon Age II en esta cuestión, por lo que estaremos muy atentos al resultado final, aunque por desgracia, no nos libraremos de la dichosa rueda de diálogos.

Por último, Dragon Age: Inquisiton nos permitirá tomar el control de distintas fortalezas a lo largo del juego. Estas deberemos gestionarlas correctamente, y además, el controlarlas no responderá únicamente a una función estética, ya que entre otras funciones tendrán la de permitirnos el acceso a nuevas zonas del mundo.

Vía | Polygon