Primero, tengo que decir que 2018 no ha sido un año realmente especial para mi en cuanto a los movimientos que ha habido en el sector de los videojuegos. Más que nada por las pocas novedades que se han presentado, en mi opinión. Esto hace denotar que el sector necesita un cambio de aires e innovación en todas sus esquinas.

Por un lado, las consolas de la presente generación se han llenado de remakes y remasterizaciones de proyectos antiguos o que, al menos, tenían unos años a sus espaldas. Por otro, parece que las propias máquinas han llegado a un techo en el que poco pueden ofrecer de más, aparte de algunas ideas que todavía están en desarrollo, y que esperamos para dentro de unos meses. Es cierto que tanto Sony, como Microsoft y Nintendo están intentando innovar. Aunque esas novedades llegarán, seguramente, durante la próxima generación de consolas.

En todo caso, voy a hacer un repaso para lo que para mí han sido las cosas más destacadas y más decepcionantes del pasado año 2018.

Destacados del año 2018

Fortnite

God of War y Spider-Man. Sus respectivos estudios han sabido tomar las riendas de las dos licencias con el fin de poner en marcha nuevas ideas, pero sin dejar de lado los conceptos básicos que destacan a Kratos y al conocido arácnido. Dos proyectos exclusivos de Playstation 4, pero que destilan calidad por los cuatro costados y que siguen siendo muy divertidos. Imprescindibles de la presente generación.

Nintendo Switch. Lleva ya algo más de un año a la venta y todavía no nos ha mostrado sus puntos más fuertes. Sí es cierto que 2018 ha sido un año un poco más flojo respecto al anterior, el cual coincide con su lanzamiento. La híbrida de Nintendo sigue cosechando éxitos y cada vez un mayor interés por parte de desarrolladores y usuarios.

Fortnite. Se puede desarrollar un battle royale para toda la familia y que llegue a infinidad de plataformas diferentes. Fortnite no solo ha desplazado a otras alternativas, sino que se ha convertido en uno de los proyectos más jugados de Internet. Destacar que el proyecto sigue cosechando éxitos, sigue llegando a todas partes y se siguen desarrollando nuevas actualizaciones que permitan darle más caña.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy. No hay mucho que decir: un remake que ha salido redondo en todos los sentidos. Crash Bandicoot vuelve por todo lo alto en su trilogía original, adaptada a las consolas de esta generación. Un imprescindible para todas las edades.

Arena of Valor. Tenía muchas ganas de echarle el guante a un MOBA que me enganchara, online, y lleno de contenidos. Y aquí lo han conseguido. Tencent se ha puesto las pilas en el proyecto y hace semanas brindaba una edición para Nintendo Switch a la que todavía estoy enganchado.

Decepciones del año 2018

Just Cause 4

Just Cause 4. Analizaba el juego hace pocas semanas, encontrando un producto que si bien prometía poner en marcha todas esas ideas que tanto me gustaban de la franquicia, en realidad llegaba con la necesidad de aplicar varios parches. Un producto que varios usuarios ya han calificado de roto. Gusta a los fans, aunque lo cierto es que se esperaba algo más elaborado.

El formato digital. O, mejor dicho, su precio. Es evidente que cada vez los discos están más en desuso, pero el problema está en que el precio de los proyectos en digital es el mismo que los que están definidos en el formato físico. Y es evidente que el primero tiene una menor cantidad de costes.

La industria y la falta de ideas. 2018 no ha sido un año en el que haya jugado a muchos proyectos. Por una única razón: la falta de ideas. La mayoría de propuestas que me han llegado no me resulta atrayente y, de hecho, he evitado muchos proyectos porque me aburrían. La industria del videojuego necesita renovar sus ideas y centrarse en lo que de verdad importa: que los productos nos diviertan.

Qué le pido a 2019

Sobre todo, variedad y la recuperación de esa magia cada vez que iniciábamos un videojuego. He visto que durante los últimos meses muchos juegos se han lanzado inacabados, con un sobrecoste muy considerable para lo que ofrecían, o con problemas de diferente índole. Ese comportamiento por parte de las desarrolladoras no es aceptable.

En 2019 seguiré jugando a videojuegos, pero espero que la creatividad de las empresas se vea potenciada y pueda llevarme más de una sorpresa.