La última edición de la Blizzcon ha escenificado la ruptura de Blizzard con buena parte de sus seguidores. El anuncio de Diablo Immortal ha caído como un jarro de agua fría en las expectativas de esta comunidad y que se siente completamente abandonada. Aquellos que siguieron en directo la conferencia inaugural de este evento de Blizzard pudieron ver como se hacía el silencio momentos después de que un entusiasmado Wyatt Cheng anunciase este juego para móviles. Ni su entusiasmo ni entrega consiguieron hacer que el pabellón se emocionase con este proyecto. Es más, la reacción de los asistentes fue tibia registrando un número de aplausos inusitadamente bajos para lo que suele esperarse en una convención de fans entregados.

Ahora Blizzard sale a la palestra para intentar realizar el control de daños sobre esta situación asegurando que no esperaban una reacción tan negativa por parte de sus fans y reiterar que están trabajando en múltiples proyectos. Unas declaraciones que ponen de manifiesto que la compañía californiana ha perdido su conexión con la comunidad o bien subestimaron completamente el nivel de reacciones negativas que se podían generar. En cualquier caso, la respuesta de los seguidores de Diablo ha sido unánime y su rechazo está siendo total respecto a Diablo Immortal. De hecho, Blizzard está tratando de maquillar estas reacciones mediante tácticas poco éticas para minimizar el impacto de los “dislikes” y similares en los vídeos publicados sobre este título.

Sin duda la jugada de poner como broche final de la conferencia el anuncio de Diablo Immortal resulta un tanto incomprensible. En primer lugar porque Blizzard es una compañía que todavía sigue concentrando a sus fans en PC, pese a que poco a poco las consolas van ganando peso. En segundo lugar, porque los aficionados a Diablo no habían pedido ningún juego de este tipo y esperaban otra cosa. Es cierto que la compañía se encargó de rebajar las expectativas señalando que un posible anuncio de Diablo IV estaba casi completamente descartado, pero no fue suficiente como para que los anhelos de contenidos de importancia relacionados con la saga se disipasen. Probablemente con que Blizzard hubiese anunciado algo cualquier cosa que permitiese mantener viva la esperanza de la comunidad y se hubiesen ahorrado este mal trago.

Resulta sorprende que lo que a cualquier aficionado medio le hubiese resultado evidente haya sorprendido realmente a Blizzard. La airada reacción de los aficionados era algo que se veía venir desde el mismo minuto en el que se desveló que Diablo Immortal era un juego exclusivo para móviles. Para Mark Kern, Productor de Diablo 2, el malestar de los fans es algo comprensible y evidente. Una tesis que ha desarrollado a través de su perfil de Twitter en el que remarca el fracaso de la compañía por no predecir el rechazo de los fans hacia este proyecto y que sin duda se debe a que la compañía ha gestionado mal “sus relaciones públicas” y una mala cultura empresarial que parece instalada en el sector del videojuego que sostiene que los únicos que saben lo que es mejor para los jugadores son las compañías.

Hasta ahora, la sintonía entre Blizzard y su comunidad de jugadores había sido de las más fuertes del sector. Los aficionados confiaban con fe ciega en las capacidades de la compañía a la hora de crear sus juegos y la consideraban como una de las más fiables. Sin embargo, la decisión de Blizzard de anunciar por todo lo alto un título como Diablo Immortal supone la ruptura de esa relación, o al menos, una herida de muerte a la confianza lograda a lo largo de tantos años. Desde el punto de vista empresarial, estos movimientos se pueden entender, pero supeditarlos a los seguidores puede hacer que la Blizzard recorra una senda peligrosa y correr el riesgo de convertirse en una compañía más del sector.

Solo el tiempo dirá si los fans de Blizzard pasan por alto todo lo ocurrido en esta Blizzcon, que además en cuanto a contenidos ha sido de las más flojas de los últimos años. El desencuentro se puede solucionar, pero sin duda sería interesante que la compañía volviese a poner los ojos en los seguidores que han sido los artífices, junto a la calidad de los videojuegos, de que Blizzard sea un referente en esta industria.