Pocos podíamos pensar que un juego como Pokemon iba a traer consigo lo que éste ha conseguido.

No es que el juego no se lo mereciera. Los ha habido mejores y peores, pero todos han sido juegos dignos que han sabido explotar este universo de criaturas como solo algunas compañías saben hacerlo.

Y es que si alguien pensaba que esta gallina de los huevos de oro se secaría alguna vez puede que tenga que pensarlo de nuevo.

Una serie de televisión, películas, merchandising… toda una legión de seguidores que esperan con ansias los nuevos productos de esta franquicia que desde que salió a la luz no ha dado a Nintendo mas que alegrías.

Todo comenzó en 1996 con Pokemon rojo y verde para GameBoy. Con ellos podíamos intercambiar nuestros Pokemon con los de otros usuarios mediante el Game Link Cable.

El juego era un RPG muy parecido estéticamente a los The Legend of Zelda aparecidos en GameBoy en el que tomábamos el control de Ash, un joven entrenador de monstruos. Nuestra misión es cazar a los Pokemon más fuertes con la ayuda de los que ya teníamos en nuestro poder.

Las luchas eran siempre entre nuestros Pokemon y los de nuestro contrincante. Nosotros les dábamos las ordenes y ellos las ejecutaban. Una especie de combate por turnos en los que o debíamos derrotar al adversario o intentar cazarlo y que pasara a formar parte de nuestra colección.

Cada uno de los Pokemon era único y sus características también lo eran. Había un total de unos 150 ejemplares y la recolección de todos ellos mientras que tenía curso la aventura era una manera de prolongar la vida del juego.

Con el éxito de ventas el salto a la pequeña pantalla era inevitable. Ash, Pikachu, Charmeleon… se hicieron famosos en el mundo entero y el merchandising de la serie invadió las tiendas de juguetes y videojuegos.

Pero muchos veían en este universo una pronta caducidad que nunca ha llegado más de quince años después de que sus creadores, Game Freak, llevaran su genial idea a Nintendo.

Pokemon ha pasado por todas las consolas Nintendo y siempre ha sido un éxito en ventas demoledor. Incluso sacando dos versiones diferentes de un mismo juego en el que solo cambiaba la coletilla del color en el nombre, teniendo cada color Pokemons exclusivos, lo que hacía que algunos incluso compraran ambas versiones.

Es por eso que ante la llegada de Pokemon Royal Rumble para 3DS sean pocos los que piensen que este no será un auténtico éxito de ventas. Porque además de nombre el juego en sí casi siempre ha sido notable. Puede que esta sí sea la clave de su longevo éxito.