Primer Ninja Gaiden de la nueva generación sin Itagaki al frente del barco del Team Ninja. Un capitán con un sentido único de la orientación para este tipo de desarrollos, pero también con grandes carencias en su faceta de director. Me refiero al inexistente equilibrado en la dificultad de ambas entregas, con momentos de absoluta »dificultad absurda». Es decir, da igual que juegues mejor o peor, te lo pasarás por reiteración al final, igual que aprobar el teórico del carnet de conducir.

La demo disponible en la feria mostraba un nivel completo del juego con boss incluido. Primero tenemos un ajuste en la dificultad, aunque la demo era corta no observé nada extraño, no apareció ningún enemigo chetado (de esos que tanto gustaba meter a Itagaki). Técnicamente se conservan los 60fps y se han mejorado los efectos, la luz y la variedad de texturas. Aunque se han eliminado los desmembramientos, el efecto de la sangre sobre Ryu es bastante realista, emotivo incluso.

En cuanto al control prácticamente estamos ante un calco de la segunda parte, pero con añadidos que hacen el juego más dinámico y menos robótico. Se han flexibilizado algunos de los combos, lo que ayuda a dinamizar el juego y evitar ligeros parones en el movimiento del ninja.

Todavía es pronto para emitir juicio alguno, pero creo que la saga va a continuar hacia adelante sin problemas.