Son muchos los que piensan que BioWare ha dejado un «vacío de poder» en el trono de los RPG tras los últimos batacazos que ha tenido la compañía en estos años pasados. En este contexto, los aficionados no han dudado en buscar nuevos referentes y nuevos candidatos para que ocupen dicha posición. Spiders es uno de estos contendientes en esta singular liza y gracias a producciones como GreedFall parece que cada día está más cerca de coronarse como el referente en el género.

De hecho, muchos fans señalan a Spiders como «la nueva BioWare», un título que entraña una gran responsabilidad, especialmente por el legado de sobresalientes RPGs creados por dicha compañía. Y aunque el estudio francés todavía no haya formalizado dicho ascenso, sí ha comenzado a destacar de manera notable. Si con The Technomancer veíamos bastante potencial, sin lugar a dudas GreedFall ha consolidado su trayectoria y un estilo con una fuerte personalidad.

De hecho, las comparaciones con BioWare no son una cosa que perciban únicamente los seguidores de los RPG. De hecho, desde la propia Spiders se han pronunciado a este respecto a través del CEO del estudio Jehanne Rousseau. En unas declaraciones realizadas al portal Escapist Magazine, Rousseau señalaba que sus videojuegos para «llenar el vacío dejado por BioWare» aunque no con intención de sustituirla. Unas palabras que evidencian una gran ambición disfrazadas de modestia, pero que no esconden que dicha meta es difícil de alcanzar, pero no imposible.

«No nos podemos comparar. No tenemos el mismo tamaño de los equipos ni de presupuesto, pero seguimos intentando crear juegos nos apasionan», relataba el CEO de Spiders en relación con las aspiraciones de ser la nueva BioWare. Dos consideraciones que son ciertas, y es que este estudio francés se encuentra en la difícil posición de aquellos otros estudios medianos que deben conciliar la ambición de llevar a cabo sus sueños, con la de la tener unos medios limitados.

Un aspecto que parece que Spiders ha superado con bastante solvencia con GreedFall tal y como pudimos observar en nuestro análisis de este título. Una realidad que resulta evidente gracias al incremento de los recursos de producción que ha tenido este estudio en los últimos años. Si en 2013 el desarrollo de Mars: War Logs supuso 9 meses de trabajo y un presupuesto de 600.000 euros, GreedFall ha llevado 5 años de desarrollo, un coste de 5 millones y un incremento de la plantilla de 35 a 50 trabajadores.

A pesar de esta evolución en la maquinaria de producción, los valores y su estilo a la hora de realizar sus RPG no se han visto comprometidos tal y como mencionábamos al principio. Precisamente, Spiders ha sido una compañía cuyas creaciones han tenido una marcada personalidad. Dentro del género en el que parecen sentirse más cómodos, han optado por escenarios y propuestas que se alejan de los convencionalismos y clichés más extendidos. GreedFall es toda una «rara avis» por su ambientación de tipo colonial en la que se plantea al jugador algunos dilemas que ocasionó dicho periodo histórico de la humanidad.

Explorar un nuevo mundo, influencias de la religión sobre los indígenas y el espolio comercial, son algunas de las tramas que están presentes en GreedFall. Spiders intenta movernos en una escala de grises a través de sus misiones poniendo el foco en el jugador para que sea este el verdadero protagonista de la historia y no derivar en el típico maniqueísmo de bien y mal tan característico de otras compañías. Unas cuestiones sobre las que BioWare en su Edad de Oro también se atrevía a explorar.

Como no podía ser de otra forma, además de la trama, los compañeros que nos acompañan en ella constituyen otro de los ejes fundamentales de GreedFall y los RPG de Spiders. Interactuar con los NPCs que nos acompañan en esta historia es interesante y sirve para explorar otras facetas y tramas del juego. Todo ello aderezado con una última meta: lograr una relación amorosa con ellos.

En este sentido, BioWare fue una de las pioneras en plantear esta cuestión dentro de sus RPG. Quizá no fuesen los primeros, pero sí los que alcanzaron una mayor repercusión mediática al plantear la posibilidad de establecer una relación con otro personaje del mismo sexo. Esta cuestión que a día de hoy parece completamente superada, en su día suscitó una enorme polémica encarnada en Mass Effect en las que el canal FOX News llegó a calificar como «inmorales».

Spiders también ha recogido el testigo de BioWare en esta materia y permite a sus jugadores la posibilidad de que su avatar pueda establecer cualquier tipo de relación romántica independientemente de su sexo. Con The Techomancer ya pudimos ver este tipo de relaciones y pese a que GreedFall es un juego con una ambientación histórica muy concreta, en la que la homosexualidad era un tabú, no deja de ser un mundo creado más allá de las ataduras y dinámicas de la historia de nuestra sociedad.

«No somos BioWare o CD Projekt y lo sabemos«, declaraba Jehanne Rousseau. Una afirmación completamente cierta y que al mismo tiempo no resta ningún tipo de valor a Spiders. Nos encontramos ante un estudio con una gran proyección cuyos proyectos están consolidando una excelente trayectoria. Spiders no es BioWare pero tampoco necesita serlo.

Lo único que debe hacer es seguir su propio camino y confiar en su buen hacer y pulir las pocas aristas que podemos encontrar en GreedFall. Si lo consigue, no habrá «conquistado» el trono de BioWare, se lo habrá ganado.