La llegada de Magic The Gathering: Arena ha supuesto una oportunidad excelente para que todos aquellos que una vez jugaron a este clásico juego de cartas puedan reengancharse y disfrutar una vez más partidas emocionantes y llenas de momentos épicos. Pero también permite que multitud de recién llegados al género, venidos de otros títulos puedan conocer de primera mano el juego creado por Richard Garfield hace ya más de 20 años. Durante todo este tiempo, Magic ha demostrado que es el rey de este género y aunque ha tenido sus altibajos sigue gozando de una salud excelente.

Arena traslada las mismas sensaciones que el juego de cartas de toda la vida y eso permite que los jugadores tengamos a nuestra disposición un título con infinitas posibilidades. A diferencia de otros competidores, Magic tiene un componente estratégico muy elevado y un factor de azar bastante limitado, lo que lo convierte en el siguiente paso natural de todos aquellos que quieren seguir disfrutando de un videojuego de cartas pero no quieren que la suerte arruine sus estrategias. MTG Arena es un juego complejo, pero no complicado, y con esta guía de conceptos básicos queremos ayudar a todos los recién llegados o aquellos interesados en Magic The Gathering: Arena, a adaptarse a este título.

En Magic tendremos que construir un mazo de cartas que normalmente estará compuesto por un total de 60. Nuestro objetivo será el de vencer a nuestro oponente y para ello tendremos que tener una estrategia definida que nos permita reducir las vidas del rival a cero, o a cualquier otra condición que nos otorgue la victoria. Una de las particularidades de MTG Arena es que los «manás» o energía que utilizamos para realizar las distintas acciones están representados en «Tierras» que proporcionan maná de un color determinado según sea su tipo. Este es realmente el factor donde más influye la suerte en este juego, ya que si no robamos las suficientes no podremos realizar acciones, y en caso de robar más de las necesarias, tampoco.

Colores. En MTG Arena tendremos 5 colores a nuestra disposición que representan distintos arquetipos y modalidades de juego. El «Rojo» suele encarnar mazos agresivos en los que el daño directo es el protagonista. El color «Azul» representa el control y se caracteriza por sus hechizos capaces de negar las acciones de los rivales. El «Verde» suele incluir criaturas muy poderosas y con costes de mana muy ajustados con los que presionar al rival. Ganar vidas y potenciar criaturas pequeñas es el elemento más representativo del color «Blanco», mientras que el «Negro» se centra en destruir las criaturas del oponente y distorsionar las jugadas del rival con descartes. También es posible encontrar cartas que combinan dos o más colores.

Biblioteca. Este el nombre que recibe nuestro mazo durante nuestra partida. En ella se contienen todas nuestras cartas y establece el orden en el que se roban las mismas: la parte superior. Su información está oculta para todos los jugadores. Normalmente la «Biblioteca» está compuesta por un máximo de 60 cartas de las que se detraen 7 al inicio de la partida. Sin embargo, según los formatos el número de cartas que pueden componer nuestro mazo puede variar. Eso sí, hay que señalar que aunque en principio no hay un tamaño máximo para la «Biblioteca» el estándar y lo más eficiente es que sean 60 naipes en total. Alternativamente, nuestro mazo puede complementarse con 15 cartas adicionales que conforman el «Banquillo» y que pueden introducirse en partidas al mejor de tres.

Mano. La mano, aunque suene evidente, es el lugar donde encontramos las cartas que podemos jugar en MTG Arena. El número máximo de naipes que podemos tener al mismo tiempo en circunstancias normales es de 7. Estas siempre están ocultas al oponente salvo que alguna acción le permita verlas. Al principio de la partida robaremos 7 cartas que conformarán nuestra mano inicial. En caso de que no nos guste, podremos hacer «Mulligan» que nos permitirá descartarnos de ella y volver a robar, pero en esta ocasión 6 de ellas. Este proceso se puede repetir varias veces aunque siempre robando una menos que la vez anterior. Como compensación, podremos mirar la primera carta de la «Biblioteca» y decidir si queremos dejarla en la parte superior o inferior de la misma.

Cementerio. Es el lugar al que van las cartas que hemos jugado, descartado o han sido destruidas. Cada jugador tiene uno y su información es pública, es decir, puede ser consultado por los dos jugadores en cualquier momento incluido el del oponente. A nivel básico hay poca interacción con el cementerio, pero existen cartas que nos permiten gestionarlo de manera activa o incluso jugar desde él. Hay algunas cartas que cuando son jugadas no van al cementerio y en su lugar son «exiliadas», lo que normalmente implica que están fuera del juego y que ya no pueden volver a usarse en esa partida.

Tierras. Como hemos señalado al principio de esta guía para MTG Arena, las tierras conforman nuestra base de mana. El número que debemos incluir en el mazo es una de las decisiones más importantes que debemos tomar y estará condicionada por varios factores, normalmente el coste de mana general de las cartas que pensamos jugar. Normalmente el número de tierras suele oscilar entre las 17 y las 23 aunque hay excepciones. Por norma general, los mazos de control tendrán más que los agresivos, aunque eso puede variar en función de si incluimos más de un color.

Hechizos. Esta categoría de cartas agrupa la práctica totalidad de las acciones que podemos realizar en MTG Arena. Las «Criaturas» nos permiten atacar y defendernos de los ataques del rival. Los «instantáneos» son cartas que pueden jugarse en las distintas fases del juego, tanto nuestras como del oponente, mientras que los «Conjuros» solo pueden usarse en nuestro turno. Los «Encantamientos» dan beneficios que permanecen en juego y los «Artefactos» son objetos que proporcionan habilidades y que incluso pueden consistir en «Criaturas». Por último, encontramos a los «Planeswalkers» que son cartas especiales que vienen a ser como un segundo jugador bajo nuestro control.

Estos son algunos de los elementos básicos que conforman MTG Arena. Hay que señalar que estamos ante un juego muy complejo en el que existen infinidad de excepciones a lo anteriormente mencionado. Sin embargo, estas breves descripciones detallan la esencia básica de Magic. En una próxima entrega de esta guía detallaremos las fases del juego e incluiremos algunos consejos sobre las formas más óptimas de actuar.