Los juegos de cartas están viviendo una gran popularidad y son múltiples los títulos que podemos encontrar a día de hoy. Uno de los últimos en llegar al mercado ha sido sin embargo todo un veterano en este género, Magic: The Gathering Arena. A pesar de que a lo largo de los años se han lanzado multitud de juegos ambientados en este particular universo, Arena es el primero de ellos que resulta accesible y que plasma a la perfección las sensaciones que ofrece Magic en su formato físico, eso sí, siempre y cuando obviemos el caso de Magic Online, aunque su naturaleza es distinta.

Magic: The Gathering Arena se encuentra actualmente en fase de beta abierta y sus creadores están introduciendo cambios de manera más o menos continuada, por lo que aquí plasmemos puede cambiar a lo largo de los próximos meses hasta que se produzca el lanzamiento oficial del juego. Sin embargo, las sensaciones y las mecánicas de este título free to play son completamente genuinas y ofrecen una de las mejores experiencias que podemos encontrar a día de hoy en este género. Y es que sus competidores tienen poco que hacer frente a un gigante tan consolidado como Magic.

Esto último es a la vez una de las losas que pesa sobre Magic: The Gathering Arena ya que es un título muy complejo y que puede resultar intimidante para los recién llegados. Dicho esto, el tutorial con el que cuenta este título es bastante útil para aquellos que no hayan jugado nunca al juego de cartas y explica las mecánicas básicas para que resulten comprensibles. En cualquier caso, no es nada que no se pueda superar en un par de partidas, aunque dominarlo de forma completa nos llevará bastante más tiempo, ya que hay muchos elementos a tener en cuenta.

Una de las ventajas que ofrece Magic: The Gathering Arena es su naturaleza Free to Play que permite que cualquiera pueda probarlo. Normalmente esto suele ser un arma de doble filo, pero en este caso el modelo para monetizar este título por parte de Wizards es bastante benévolo con los usuarios e incluso introduce algunas ideas realmente buenas para crear nuestros propios mazos sin necesidad de invertir dinero en el juego. Precisamente uno de los mayores obstáculos que presentan este tipo de juegos es crear nuestro propio mazo, algo que suele llevar bastante tiempo o la necesidad de realizar una inversión inicial que nos permita acelerar este proceso.

En Magic: The Gathering Arena durante nuestra primera semana de juego desbloquearemos diversos conjuntos de cartas que nos facilitarán barajas completas con las que poder jugar, así como algunos sobres gratis. Esto proporciona una base sólida y básica con la que empezar nuestra colección y al mismo tiempo conseguir oro con el que poder comprar más sobres o acceder a los distintos modos de juego presentes en Arena. Sin duda esta es una de las más gratas sorpresas que ofrece este título y una de las mayores ventajas respecto a sus competidores, ya que nos permite jugar de tú a tú contra otros jugadores en los primeros compases de nuestros días en este título y que suelen ser los más duros en cualquier otro.

Otro de los aspectos más interesantes de este título es el sistema de emparejamiento. En principio, Magic: The Gathering Arena busca partidas en base a un algoritmo que analiza la rareza de nuestras cartas y el número de gente que las tiene. De esta forma, los emparejamientos suelen ser bastante igualados y es raro que con un mazo básico nos enfrentemos a un oponente que tenga uno muy superior al nuestro. Del mismo modo, aquellos que posean mazos muy poderosos no podrán enfrentarse con novatos, aunque siempre hay excepciones y en ocasiones es posible encontrarse con algún rival cuyas cartas nos superan.

Una vez analizados algunas de las cuestiones que rodean a Magic: The Gathering Arena podemos entrar a detallar en qué consiste el juego. Como es habitual las partidas se desarrollan en duelos entre jugadores que se enfrentan con sus correspondientes mazos. Estos se componen habitualmente de 60 cartas, aunque hay excepciones y según el formato en el que participemos, y se componen de varios tipos de naipes: tierras, criaturas y hechizos. Estas categorías son genéricas pero sirven para explicar el funcionamiento de las mecánicas básicas de este juego.

A diferencia de otros títulos de cartas, el componente del azar está muy limitado y los enfrentamientos son muy estratégicos, algo que sin duda se agradece y que contribuye a eliminar la frustración que genera en los jugadores el no poder tener controlada la situación que tienen ante ellos. Sin embargo, eso no significa que el azar no esté presente ya que este se encuentra fundamentalmente en las tierras, que son las cartas que nos proporcionan el maná necesario para jugar el resto. Si nos salen demasiadas, no tendremos respuesta ante nuestro rival y si no tenemos suficientes nos quedaremos atascados. Gestionar este aspecto resulta fundamental y es una de las claves para resultar exitosos en Magic.

Otra de las ventajas que ofrece respecto a sus competidores es que Magic: The Gathering Arena presenta multitud de formatos a pesar de encontrarse en fase beta. Esto se debe sin duda al bagaje de este juego en su formato físico y en su faceta online nos permite a los jugadores tener una gran variedad de opciones a la hora de cómo queremos invertir nuestro tiempo. Las modalidades habituales que podemos encontrar son construido y draft, las cuales poseen sus correspondientes características. Por ejemplo, en construido jugaremos con nuestro propio mazo mientras que en draft tendremos que fabricarlo según las cartas que nos toquen en los sobres que se nos proporcionan cuando pagamos por nuestro pase.

Hay que señalar que para acceder a estos formatos especiales es necesario adquirir una “entrada”. Existen algunos modos especiales a los que solo se puede acceder mediante el pago con gemas, que es la que se adquiere fundamentalmente con dinero real, pero los que podríamos considerar como básicos, construido y draft, se pueden comprar con el oro que ganamos realizando misiones. Estas pequeñas gestas nos permiten conseguir la moneda in game y en una cuantía bastante generosa, ya que con unas cinco partidas ganadas tendremos para comprar o un sobre o un par de pases para construido. Los formatos especiales nos ofrecerán recompensas más jugosas, y si llegamos a dominarlos podremos sacar un alto rendimiento a Magic: The Gathering Arena.

Por otro lado, a medida que obtengamos cartas también iremos adquiriendo las denominadas como “wild cards” o comodines. Estos naipes especiales nos permitirán canjearlos por la carta que queramos en función de su rareza. Todo un acierto ya que nos permite canjear las cartas que necesitemos sin demasiados problemas. La única pega que podemos encontrar en este sentido es que las cartas repetidas que obtengamos hasta la fecha tienen un valor muy limitado, ya que actualmente se canjean por estos comodines en una tasa realmente baja. Los creadores de Magic Arena están al tanto de esta cuestión y esperan encontrar una solución satisfactoria para los jugadores, aunque por el momento no han dado con ella.

En líneas generales, podemos afirmar que pese a la complejidad que puede tener Magic, estamos ante uno de los juegos del mercado más accesibles y con más posibilidades pese a ser una beta. De hecho, es realmente satisfactorio jugar y aquellos que en su día hayan jugado al formato físico rápidamente se adaptarán a esta versión virtual. Y es que la conversión que se ha realizado es excelente y no tiene nada que envidiar a su homologo del mundo real, salvo en la cantidad de expansiones y cartas disponibles. Si estáis buscando una alternativa con más profundidad dentro del género de cartas, no dejéis de probar Magic: The Gathering Arena pues su potencial y posibilidades a día de hoy son enormes, y únicamente depende de que Wizards Digital Games Studio siga apostando como hasta ahora por este título para ocupar el mismo trono que ya ostenta dentro de los TCG.