MTG Arena sigue nutriéndose de expansiones que van sumándose al elenco de colecciones disponibles con las que podemos formar nuestros mazos virtuales. Siguiendo el ciclo natural de contenidos publicados por Wizards of the Coast, recientemente recibimos la última ampliación que ha sido lanzada para el juego de cartas: Kaldheim.

Una ampliación de temática vikinga que nos ha proporcionado un total de 285 cartas adicionales con las que hemos podido explorar mecánicas adicionales y estrategias nuevas para nuestros mazos. Ahora que ha pasado un tiempo prudencial desde su lanzamiento, os ofrecemos nuestras impresiones sobre esta última expansión y el impacto que está teniendo en MTG Arena.

Lo cierto es que, por el momento, Kaldheim ha tenido un impacto relativamente discreto en el juego. Las cartas introducidas tienen un gran potencial y algunas de ellas se han convertido en poco tiempo en imprescindibles para algunos mazos debido a su poder. Por ejemplo, naipes como Goldspan Dragon o Alrund’s Epiphany han encontrado su hueco en barajas muy consolidadas, aunque creemos que este set todavía necesita tiempo para mostrar todo su potencial.

El principal motivo para este lento despertar se debe al dominio férreo ejercido por la colección Eldraine cuyas cartas tienen un nivel de poder que hacía tiempo que no veíamos en Magic. Esta ampliación domina completamente el metajuego en el formato “Standar” y hasta que no llegue su rotación en septiembre no podremos comprobar el alcance real de Kaldheim en este formato.

Pero como hemos señalado, Kaldheim sí ha proporcionado cartas interesantes en múltiples aspectos. Además de las cartas anteriormente señaladas, esta ampliación nos ha traído el resto de las tierras duales que no vieron la luz en Zendikar Rising, lo que ha permitido el resurgir de determinadas estrategias de tipo Rakdos o Azorius al hacer más estable y versátil su base de maná.

Unido a la base de maná, Kaldheim ha supuesto la llegada a MTG Arena de los permanentes nevados. Unas cartas que abren nuevas estrategias y que están teniendo bastante aceptación en mazos monocolor gracias a la tierra Faceless Haven que está aportando mayor agresividad a estos mazos al poder transformarse en una criatura 4/3 utilizando maná nevado para ello.

Otro de los grandes añadidos de esta expansión para MTG Arena es la mecánica de “profetizar” cartas. Esta estrategia permite abaratar el coste de determinados hechizos y jugarlos de forma secreta poniendo a nuestro rival en una situación incómoda. Además, es una forma de proteger nuestros hechizos de las interacciones del rival.

En cuanto a la mecánica de “alardear”, en construido está teniendo muy poco impacto, siendo prácticamente el único Usher of the Fallen. En limitado, su uso sí está más extendido debido a las particularidades de este formato, donde puede usarse de forma más extendida para ganar
cierta ventaja sobre el rival.

Precisamente, los formatos Kaldheim está aportando a MTG Arena unos formatos limitados muy abiertos en los que las estrategias ganadoras no están tan claras como en otras colecciones. Esto hace que las partidas sean muy variadas y que se pueda plantear casi cualquier tipo de mazo y que este tenga posibilidades de imponerse en las partidas. En este sentido, los drafts son bastante emocionantes, lo que hace que esta colección sea realmente atractiva para todos los seguidores de Limitado.

En lo que se refiere al formato Histórico exclusivo de MTG Arena, el impacto de Kaldheim también ha sido bastante discreto. Además de la incorporación de Alrund’s Epiphany a algunos mazos de control, el principal añadido de esta colección al formato ha sido Elvish Warmaster, que se ha convertido en una carta imprescindible en los mazos de elfos por su capacidad para incrementar la presencia en mesa de los jugadores que llevan estos mazos.

Pero sin duda, la carta que más revuelo y polémica está causando es Tibalt’s Trickery. Este hechizo ha conseguido que se forme un mazo alrededor de él y que es capaz de ganar sin muchos problemas en el turno 2 de la partida. A pesar de no ser una estrategia demasiado consistente, sí es frustrante jugar contra ella debido a su nula interacción con el rival y las pocas formas que hay de defenderse ante ella. Una circunstancia sobre la que antes o después tendrá que pronunciarse Wizards of the Coast si quiere que MTG Arena sea una experiencia interactiva y divertida.

En cualquier caso, Kaldheim está resultando una expansión interesante, aunque su impacto por el momento es moderado. Tal y como hemos señalado, esto se debe principalmente a que El trono de Eldraine está condicionando fuertemente el juego debido al elevado poder de todas sus cartas. Otra pega que podemos encontrar es que las cartas de esta expansión son relativamente complicadas, con muchísimo texto algunas de ellas, lo que puede hacer que los jugadores recién llegados a MTG Arena puedan verse un tanto abrumados.

Pero más allá de estas cuestiones, Kaldheim tiene bastante potencial y no sería demasiado sorprendente que podamos descubrir nuevas sinergias en un futuro cercano con la llegada de nuevas ampliaciones a MTG Arena.