Bienvenidos a Hogwar… queremos decir, a Strixhaven, la nueva expansión que ha llegado recientemente a MTG Arena. Una ampliación fuertemente inspirada en las novelas de J.K. Rowling, aunque que aporta a este juego de cartas coleccionables un total de 275 naipes adicionales con los que podremos elaborar nuevas estrategias para nuestros mazos.

Strixhaven, Escuela de Magos es una de las expansiones para MTG Arena que más cartas ha introducido ya que al volumen de naipes corrientes se ha añadido una colección paralela. Se trata del denominado como Archivo Místico que recopila algunos de los hechizos más emblemáticos de la historia de Magic: The Gathering. Una incorporación interesante, que al mismo tiempo que refuerza este título pone aún más de manifiesto sus puntos flacos.

Esta ampliación para MTG Arena continúa con el paulatino desescalado en el poder individual de las cartas que se ha venido produciendo desde la publicación de El trono de Eldraine, y que ha sido más acusada desde la llegada de Kaldheim. Esto significa que estamos ante una expansión con “poco poder”, pero lo cierto es que el «metagame» actual sigue intoxicado por la posición dominante de Eldraine y que hasta que no se produzca su rotación, será difícil comprobar el impacto de las cartas de Strixhaven en MTG Arena.

Como hemos señalado, esta colección introduce 275 naipes que se dividen en las siguientes categorías:  105 comunes, 80 infrecuentes, 69 raras y 21 míticas. Wizards of the Coast sigue incrementando el nivel de cartas de cartas de las rarezas máximas, lo que hace que sea cada vez más caro completar una colección al completo. De hecho, Strixhaven ha aumentado en uno el número de míticas y aunque pueda parecer poco, dado el porcentaje de obtención de estos naipes, es un incremento significativo.

Todos estos cambios tienen un impacto directo en un juego de corte free to play como es MTG Arena. La economía del juego lleva en entredicho mucho tiempo y estas modificaciones no ayudan en prácticamente nada a los jugadores habituales de este título, pero tampoco a aquellos que llegan por primera vez a él. A todo lo anterior hay que añadir la llegada del Archivo Místico que acentúa todavía más esos problemas al añadir más cartas, que además tienen su nivel de rareza incrementado. Pero de esto hablaremos más adelante.

Obviando estas cuestiones, Strixhaven está teniendo un impacto bastante discreto en el juego. Si bien es cierto que el metajuego no está asentado todavía, el número de cartas que están siendo incorporadas a las barajas “meta” está siendo bastante bajo. Sin embargo, eso no significa que no hayan aparecido algunas barajas con bastante potencial gracias a mecánicas nuevas como “magecraft”.

Esta clave supone que determinadas cartas obtengan determinados beneficios cada vez que se juegue un hechizo. De esta forma, Strixhaven está potenciando de alguna forma las estrategias de tipo storm, aunque por el momento los que más han aprovechado la clave “magecraft” son barajas de corte agresivo en lugar de las de combo. 

Esto ha hecho aparecer un nuevo tipo de white weenie o con splash a otros colores que precisamente se aprovecha de bastantes cartas de Strixhaven. La clave del éxito para este mazo es la sinergia creada entre dos cartas concretas: Clever Lumimancer y Leonin Lightscribe. La combinación de ambas da lugar a jugadas explosivas en las que el poder de nuestras criaturas crece de forma exponencial y está siendo una baraja bastante competitiva y barata para MTG Arena.

Otro de los elementos característicos de Strixhaven es su apuesta por las estrategias de colores rivales. Temáticamente introduce estas confluencias cromáticas supuestamente antagónicas a través de las distintas casas que componen la escuela de magos de Magic: The Gathering como Silverquill, Prismari, Witherbloom, Lorehold y Quandrix. Un concepto similar al de los clanes de Ravnica como Orzhov, Simic, Izzet, Boros o Golgari. 

Como podéis imaginar, estos arquetipos se ven reforzados en MTG Arena con la llegada de Strixhaven. Además de hechizos y criaturas pertenecientes a estas escuelas, también encontraremos nuevas tierras que nos permitirán asentar estas estrategias de colores duales. Estas fuentes de maná llamadas “marañas” para entrar enderezadas requieren que el jugador muestre una tierra del tipo que engloban. Por ejemplo, la maraña roja/blanca requiere mostrar de la mano una llanura o una montaña para entrar enderezada.

Esta mecánica resulta un tanto endeble en un momento en el que Wizards of the Coast ha venido apostando en las últimas ampliaciones por cartas como los Pathways que precisamente no valen para que las tierras duales de Strixhaven entren enderezadas. Por tanto, todo parece indicar que las marañas tendrán ciertas dificultades para brillar en estrategias tricolor, al menos en el formato standard.

Para acabar con los elementos más significativos de Strixhaven tenemos que destacar la llegada de las «lecciones». Estas cartas pueden ser jugadas desde fuera del juego gracias a la introducción de la mecánica “learn”. Los naipes que incluyen esta última clave nos permiten buscar una lección que tengamos en nuestro banquillo para ponerla en nuestra mano. Esto añade una gran versatilidad a MTG Arena y permite que el formato al mejor de uno tenga acceso a cartas que le permitan adaptarse al devenir de la partida.

Dada la poderosa sinergia resultante, el nivel de poder de las lecciones es en general bastante bajo. Su impacto en el juego es limitado, pero hay algunas de ellas que son realmente útiles y aunque quizá en construido no lleguen a encontrar su hueco, sí tienen bastante impacto en los formatos limitados de MTG Arena.

Respecto a estos últimos, las estrategias que ofrece Strixhaven a los jugadores están fuertemente condicionadas por la naturaleza dual de la colección. Esto no significa que no se puedan crear barajas en sellado o draft fuera de los colores rivales, pero sí es cierto que el formato de los naipes condiciona de forma notable las posibles vías para articular una baraja en estos formatos.

Esto hace que respecto a Kaldheim la variedad de planteamientos que podamos desplegar sea menor. Y es que si algo tenía la expansión vikinga es lo abierta que resultaba a la hora de ofrecer al jugador diferentes estrategias a la hora de formar sus bajaras. En cualquier caso, eso no significa que Strixhaven no pueda ser disfrutado de forma plena en los formatos limitados presentes en MTG Arena.  

Llegados a este punto, toca hablar con un poco más de profundidad del Archivo Místico. Esta colección paralela nos presenta una selección de 63 instantáneos y conjuros presentes en la historia de Magic: The Gathering. Aquí podremos encontrar cartas míticas como Brainstorm, Dark Ritual o Demonic Tutor entre muchas otras. Son precisamente estos naipes los que escalan el nivel de poder de Strixhaven, ya que, aunque no pueden jugarse en estándar, salvo aquellos que ya fuesen legales en el formato, sí pueden utilizarse en limitado. Y en histórico.

Sobre esto último ha habido muchas discusiones sobre el impacto que podía tener la llegada de estas cartas tan poderosas al formato exclusivo de MTG Arena. De hecho, desde Wizards of the Coast han prohibido el uso de cuatro de ellas incluso antes de ser publicadas en MTG Arena. Más allá de las polémicas, lo cierto es que Historic no se ha roto con la llegada de estos naipes, aunque sí ha condicionado el formato de forma notable.

Muchas de las cartas del archivo místico se han convertido en indispensables para determinadas estrategias o han permitido recuperar algunas como Izzet Phoenix gracias a la llegada de Faithless Looting. Por tanto, hacerse con estas cartas es algo relativamente necesario para poder disputar las partidas en igualdad de condiciones en el formato Historic de MTG Arena.

Esto no sería un problema necesariamente si la rareza de estas cartas fuese la misma con la que fueron publicadas muchas de ellas. Pero esto no es así en la mayor parte de los casos y algunos naipes que eran comunes ahora son raros. Este cambio tiene un impacto significativo en la economía de MTG Arena ya que hacerse con ellos requiere un esfuerzo extra para los jugadores que deben abrir muchos sobres para poder hacerse con ellas o utilizar comodines raros o míticos para construirlas.

Esta circunstancia unida al cada vez mayor número de cartas raras y míticas está llevando a una situación complicada a MTG Arena para los usuarios que quieren seguir disfrutando el juego en su faceta free to play. Y aunque es cierto que hay estrategias para disfrutar de este título sin invertir dinero real, lo cierto es que cada vez es más complicado sin verse relegado a elegir un formato únicamente o a centrarse en exclusiva en un mazo.

Todos estos elementos hacen que Strixhaven sea una ampliación para MTG Arena interesante e incluso imprescindible para los jugadores del formato histórico. Sin embargo, la ampliación sitúa al juego en un punto de inflexión en el que por un lado Wizards of the Coast parece que ha tomado la dirección correcta a la hora de reducir el poder de los naipes, pero por otro lado parece estar conduciendo a MTG Arena a un punto de no retorno en el que cada vez es más difícil seguir.