En los últimos días ha surgido un debate muy interesante a colación del anuncio de Sony sobre el cierre de las tiendas digitales de PS3, PSP y PS Vita en verano. Un tema que ya ha sido tratado aquí, pero que se resume que a partir de una fecha no podemos comprar más juegos en las tiendas de los sistemas mencionados. Podremos descargar todo lo comprado antes del cierre después de que esta medida sea efectiva.

Esta controvertida -y estúpida- decisión, reducirá drásticamente las posibilidades de poder adquirir estos títulos el día de mañana de forma oficial. Muchos juegos en formato físico es muy complicado encontrarlos hoy en día, y en nada, no podremos acudir a una vía oficial y legal para hacerlo en sus sistemas de origen. Nos quedará adquirirlo en otra plataforma, pero habrá más de 120 juegos que se perderán para siempre, porque eran exclusivos de estos sistemas y solo digitales.

Este artículo no es un alegato por el mantenimiento perpetuo de las diferentes tiendas digitales de las marcas, va más allá, y va directamente al mantenimiento del legado de cada firma. Si para Sony no es importante ese legado, veo cierta contradicción en seguir utilizando el nombre de PlayStation con tanta vehemencia. Cuidado, es una marca inmensa en el mundo del videojuego y que ha trascendido incluso de este mercado, porque no será la primera vez que escucháis a alguien llamar a una consola “PlayStation” sin ser realmente una máquina de Sony. Si es el caso, entiendo que nos quedamos con la marca por el marketing y la potencia que tiene, pero el fondo de armario tan profundo que tiene se va dejando en un punto que del que se irán alejando con el paso de los años.

Otra decisión que no termino de entender. Se cerrarán las tiendas, bien, pero se nos permitirá seguir descargando todo lo adquirido. Entonces eso significa que esos productos van a seguir alojados en servidores, ¿para qué retirar las tiendas? No creo que el mantenimiento de las mismas sea elevado y el mayor coste irá para mantener la infraestructura que nos permitirá seguir disfrutando de lo que ya tenemos y que compartirá recursos con las tiendas de PS4 y PS5, por lo que asumo, que el coste real que tienen las tiendas de PS3, Vita y PSP actualmente debe ser ínfimo. Las ganancias quizá no superan en 2021 el coste del mantenimiento, pero si es un todo, debe verse como un todo y por ello, no creo que sea una sangría su mantenimiento.

Este movimiento es ante todo algo que va en contra de la preservación de un legado que debería extenderse muchos más años. Sabemos que el futuro pasa posiblemente por los servicios de suscripción y en estos servicios el catálogo actual es importante, pero no lo es menos tener un fondo de armario denso. El usuario puede disfrutar tanto del hoy, como del ayer. Si nos vamos al mundo del cine/series, creo que el disponer de un catálogo amplio es unos de los puntos clave de los servicios de suscripción y que sido capital en el desarrollo de algunos de estos servicios. Algunas plataformas siguen en crecimiento por seguir apostando por nuevos contenidos y por cuidar también de lo que ya se realizó con anterioridad. ¿Recordáis el boom que volvió a darse con Friends? Una serie con años y que se publicitó en determinados medios casi como una novedad. Ni que decir tiene que una marca ha desembolsado una morterada de dinero para asegurarse que la serie se mantiene en su plataforma.

Llevemos al terreno de los videojuegos lo ocurrido con esa serie. No todos los juegos son un “Friends” en potencia, pero todo suma y se trata de seguir exprimiendo un producto ya realizado. Disney supo ver ese nicho hace muchos años y sabía que un buen producto, puede seguir siéndolo dentro de tiempo. Por ello, es normal ver como su catálogo vuelve de forma cíclica, y lo más importante, sigue funcionando. Con esta decisión de Sony esta posibilidad se pierde y se limita enormemente de cara al futuro. Un futuro que también va a ir de ofrecer más que nadie, porque este es un mercado de calidad, pero también de números y de opciones. Netflix no produce por gusto la salvajada de material que produce, sino es con ánimo de seguir alimentando su plataforma y de ir acumulando poco a poco más fondo (y el día de mañana ir dependiendo cada vez menos de las licencias de terceros).

Identidad y legado

Un aspecto que me parece tremendamente descuidado con los usuarios es el de no preservar el contenido que los usuarios tienen en sus cuentas. Este matiz que puede parecer baladí es unos de los éxitos de Steam. Los usuarios de la plataforma de Valve siguen acumulando títulos desde hace años y seguirán haciéndolo. Sin embargo, si como usuario me cierras la tienda y con el tiempo, posiblemente, me despojas de mi derecho -creo que verdaderamente lo debería tratar como derecho- de poder seguir bajando lo que adquirí hace años, me quitas no solo parte de mis pertenencias, también me quitas parte del vínculo que me puede unir con esa plataforma, PlayStation en este caso. Tan sencillo, que si es la forma de operar, al cliente no le costará nada irse a otra plataforma o sistema, porque nada le ata o cada vez le ata menos a la antigua.

El legado no es solo lo que has creado, también son los usuarios que te han acompañado en ese viaje, y eso también hay que mantenerlo.

Las 941 palabras que he escrito hasta este punto, pueden borrarse presentando una PlayStation Now que integre de alguna forma todo esto que se va a perder y que incluso se expanda, no tendría ningún problema en aceptar que PlayStation seguía apostando por lo que fue y no solo por lo que es ahora.