Cuphead es una completísima oda a otros tiempos en aspectos como la jugabilidad, el diseño artístico o sus referencias culturales. Esto último se ha convertido en toda una tradición en la industria, que no duda en incluir guiños a producciones de todo tipo y que constituyen una forma de tributo a dichas creaciones, pero también una pequeña recompensa a todos aquellos jugadores que son capaces de identificarlos.

Como no podía ser de otra forma en un videojuego que emula el estilo artístico de los dibujos animados de los años 30, Cuphead está plagado de referencias. Quizá la más evidente y directa sea el propio diseño artístico que los dos hermanos de Studio MDHR han utilizado para dar vida a su creación. Esta forma de animación se conoce como «Ruber house» y durante mucho tiempo se convirtió en el estándar a la hora de crear dibujos animados en Estados Unidos.

El desarrollo de este estilo comenzó en los años 20 y su uso se prolongó durante casi dos décadas. Una de las principales características del «Ruber house» es la forma en la que se creaban las extremidades de los personajes en forma de tubos sin articulaciones. Esto se debía a las dificultades que acarreaba animar brazos y piernas complejos, por lo que se optó por este modo más sencillo. Estos dibujos animados terminarían desapareciendo por la ambición de Dysney por crear dibujos animados más realistas.

Este estilo artístico clásico es el que podemos disfrutar en Cuphead. Pese a que no cuenta con las mismas limitaciones que ofrecía en los años 30, su fuerte componente artesanal sigue ahí, lo que le aporta un toque vintage que ha servido para cautivar a un gran número de jugadores. Visualmente es un juego muy atractivo y eso se debe al peculiar uso del «Ruber house«. Todo un tributo a una forma de animación.

Sin embargo, las referencias de Cuphead van más allá de limitarse únicamente a utilizar un estilo visual propio de los dibujos animados de los años 30. Multitud de creaciones de la época, y de otras, son parodiadas y homenajeadas en este título. La más directa y evidente es la de Mickey Mouse, aunque hay otras muchas. Sin duda, una de las obras a la que más se hacen guiños es a Swing you Sinners, un corto de animación de los años 30.

Muchos de los enemigos de Cuphead están inspirados en este corto estadounidense, pero también algunos bailes y formas de moverse de los mismos. Uno de estos ejemplos es el de la flor Cagney Carnation, que pese a estar inspirada en el corto Flowers and Trees (Disney), usa un baile mostrado en Swing you Sinners. Ejemplos como este hay muchos que pueden ser descubiertos dando un rápido visionado a dicho clásico de la animación.

Pero más allá de las referencias a los dibujos animados, entre los que se encuentran Popeye, Tom y Jerry, el Pájaro Loco o Betty Boop, también hay sutiles guiños a otros protagonistas de la época. En este sentido, uno de los primeros jefes con los que nos enfrentamos en Cuphead, el trío de hortalizas, evoca a Los Tres Chiflados. Aunque no solo hay referencias de los años 30, ya que los videojuegos clásicos también han tenido una fuerte influencia en Cuphead.

Más allá de la concepción tradicional de este título, algunos de sus personajes evocan a enemigos de sagas clásicas de este mundillo. Por ejemplo, el Dragón de Mega Man 2 está presente a través de Grim Matchstick o también el jefe Hypnos de Chariot. Incluso la música ha sido versionada, ya que también podemos encontrar algunas piezas musicales que cuentan con su toque Cuphead como ocurre con la tonadilla de Mario en el nivel de la feria.

Estos son solo algunas de las referencias que ofrece Cuphead a sus jugadores. Como señalábamos al principio, descubrirlas todas es parte de la gracia del juego y un aliciente más para disfrutar del mismo. Os animamos a que las busquéis y las compartáis con nosotros.