El 3 de marzo de 2020 saldrá a la venta el remake de Final Fantasy VII en PS4. Una obra que debe tratarse como un juego diferente respecto al original por enfoque y contenido. El título de Square generó ciertas dudas por desaparecer tanto tiempo del mapa. Los tráileres emitidos y alzarse con el premio a “Mejor Juego de E3 2019” disiparon las dudas sobre la calidad que esta reimaginación de este capítulo de Final Fantasy va a atesorar. Otro tema es la gestión del contenido y el enfoque.

Square Enix y Koch Media pusieron a disposición del público asistente en MGW varios puestos de juego con la demo de FF VII Remake y como podéis imaginar fue el juego que congregó a la mayor cantidad de personas. Después de probar y terminar la demo, se entiende el revuelo formado. Hay calidad y mucha este remake.

La demo cubre un arco pequeño del inicio del juego y se abre con una pequeña introducción que muestra a Cloud, Barret y Jessie, un personaje con poco peso en el juego original. Cloud y Barret se infiltran en la fábrica de Shinra para destruir el reactor de Mako y simplemente debemos descender una serie de niveles hasta llegar al reactor. En la exploración solo controlamos a Cloud y podemos dar espadazos para destruir cajas y otros elementos para obtener objetos. Al encontrarnos con enemigos entramos en combate. Los encuentros se desarrollan en tiempo real, sin cambio de escenario.

Como posiblemente ya sabéis, el juego hace uso de un sistema de combate en tiempo real que incluye comandos y elementos estratégicos. Cloud atacaba con la espada con cuadrado, se cubría con R1 y podía rodar con círculo. Podemos cambiar de personaje pulsando arriba o abajo en el D-Pad. Al movernos y atacar, se va llenando de forma progresiva la barra de ATB, una vez que se llena al menos un sector completo de la barra, podemos pulsar X para desplegar un menú y elegir una acción a realizar como si se tratase de un turno. Podremos utilizar un objeto, realizar un ataque mágico o un golpe especial a través de la acción generada por el ATB.

Una bondad del sistema es que podremos pulsar L2 o R2 y gestionar al resto de personajes sin pasar directamente a controlarlos. Si el personaje tiene al menos una acción de ATB, podemos ejecutarla y pasar rápidamente a nuestro personaje controlado de nuevo.

La demo incluía combates contra enemigos elementales que servían para introducirnos en las mecánicas básicas. Una vez derrotados los esbirros, nuestra pareja alcanza el reactor y Barret le pasa a Cloud una carga explosiva para que vuele el lugar. En ese momento entra una pequeña escena en la que se observa como cae una pluma negra del cielo. Sin duda, un acercamiento a Sephiroth. En el original, una voz alertaba a Cloud que el lugar escondía más que un simple reactor. Paso seguido aparece el robot escorpión, el jefe del lugar.

Un jefe muy modificado respecto al primer juego. En esta ocasión este enemigo presenta diferentes fases, un desarrollo más profundo y se requiere de más tiempo para derrotarlo. Un combate interesante, porque nos permite coger el ritmo a las mecánicas, a las acciones de ATB, al paso entre personajes y eclosiona con los límites, estas acciones de gran poder y pirotécnia visual. Las distintas fases del robot escorpión incluían un estado en la que se protegía con un poderoso escudo y teníamos que atacarle en una parte determinada para debilitarlo, y otra fase en la que pone en acción un poderoso láser.

El sistema de combate funciona realmente bien con esa mezcla de acciones en tiempo real y comandos. El paso entre personajes y su control le aporta dinamismo, y el propio desarrollo obligaba a actuar con cierta estrategia ponderando los ataques con el uso de acciones de ATB para curarnos, utilizar objetos o seleccionar ataques especiales. Dinámico y con opciones. Se siente muy bien, incluso el golpeo de Cloud con la espada responde con cierto peso, no da una sensación tan vacía y arrítmica como en Kingdom Hearts III. Técnicamente, aunque era poco lo que se podía ver, desde luego que cumple, a todos los niveles.

Sensaciones muy positivas las que dejó este Final Fantasy VII Remake después de disfrutar de la demo. El combate funciona y el diseño es bueno. Ahora falta lo peor, que llegue el 3 de marzo.