La realidad virtual es una tecnología que me ha dado buenos momentos, muy buenos con propuestas como Resident Evil 7, Astro Bot o Rez Infinite entre otros. Como ya he comentado alguna vez es una propuesta que hay que probar para interiorizar lo que supone, lo que añade al juego. Se cumplen 3 años de la salida de PlayStation VR y la plataforma de Sony con su nueva generación asomando, todavía tiene mucho que decir.

En Madrid Games Week pude probar Marvel’s Iron Man VR que a priori no me llamaba en exceso, pero fue leer impresiones sobre él y cambiar mi percepción. Una vez probado os adelanto que Camouflag está haciendo bien las cosas.

La demo del juego nos sitúa en el inicio, el típico tutorial para habituarse a los controles y a sus reglas. Incluir ese segmento no es baladí, porque realmente tenemos que aprender a manejar a Tony enfundado en su inseparable armadura. El juego requiere de dos Move para manejarse y es lógico que sea con esta forma de control, porque el manejo es muy orgánico o tan orgánico como lo sería si en realidad estuviésemos dentro de la armadura.

Imaginad que somos Iron Man, primero tendremos que aprender a volar. Para volar tendremos que coger los Move y disponer los brazos y las manos a la altura y dirección en la que queramos propulsarnos pulsando los gatillos. Los Move serán las manos de Tony. Si queremos elevarnos, bastará con disponer los Move hacia abajo, si queremos volar hacia adelante nos bastará con elevar algo los brazos, mantenerlos hacia atrás y pulsar los gatillos. De esa forma, asemejamos que Iron Man se está propulsando hacia adelante. Sencillo.

Para disparar nos bastará con mover las manos hacia el lugar donde queremos proyectar el tiro y pulsar el botón principal delantero de los Move. El apuntado es cómodo y veloz. Cómodo porque cada una de las manos de Tony emite un láser y gracias a ello será muy sencillo apuntar. Lo bueno es que podemos disparar con las dos manos al mismo punto o disparar a diferentes puntos con cada extremidad y todo de una forma fluida. También ocurre que al disparar no estamos volando y podemos perder altura, pues tan sencillo como disparar con una mano y con la otra podremos activar el propulsor.

Una vez que se aprenden estos sencillos fundamentos de vuelo, la demo nos invita a recorrer un pequeño circuito en el que debemos pasar tocando una serie de hitos colocados a diferentes alturas y profundidades, además, también se disponen diversos blancos. Admito que al principio te puedes liar un poco, pero es normal, porque es necesario aprender a manejar unas cuantas variables.

Es altamente inmersivo recorrer a gran velocidad ese escenario controlando el vuelo, disparando y teniendo que pasar por los puntos obligatorios. Por supuesto, que en algún punto me perdí, pero basta con pulsar un botón para cambiar la cámara y disponerla de una forma más cómoda para continuar el juego. Iron Man también puede activar un turbo para recorrer las distancias en menor tiempo y desencadenar un potente puñetazo. Acciones sencillas de realizar.
Una demo que progresa muy bien en la complejidad de las tareas a realizar. Empezamos con nociones básicas de vuelo y desplazamiento, para seguir con el disparo, progresar con una mezcla de esas acciones para eclosionar contra enemigos más capaces. Lo ideal es que el control está muy bien llevado, muy bien diseñado para permitir que el manejo no solo sea sencillo, sino que esté bien integrado con el espíritu del personaje.

Para añadir algo más, gráficamente es muy resultón y la inmersión que se consigue con la VR es muy digna, tanto que en algún momento realmente sientes que estás “volando o en altura”. Falta por comprobar como ese buen diseño de elementos se integra en una aventura más larga y como flexibiliza esa jugabilidad y como la hace progresar. Pero eso es algo que llegará con el análisis.

Marvel’s Iron Man VR a la venta el 28 de febrero en PS4, PS VR y dos Moves requeridos.