Los “Souls” de FromSoftware introdujeron una corriente de juego que ha sido de las más influyentes de los últimos años. Bien sea por adaptar el mapa de control, las mecánicas de juego o el ajuste de su dificultad, esos elementos que definen a estos juegos se han visto y se siguen jugando en juegos externos de la compañía japonesa. Y entre todos ellos, el alumno aventajado ha sido Nioh.

La primera entrega ofreció una mezcla de Souls con Ninja Gaiden e incluso tenía elementos de Onimusha. Las mecánicas de combate eran diferentes a los juegos de Miyazaki y sus secuaces, más veloces y con una capa de profundidad extrema el incorporar un arsenal amplio y un sistema de posturas que modificaba los golpeos y la forma de encarar a los enemigos. El Team Ninja prepara la reválida con la misma base y algunas novedades para los primeros meses de 2020. Pudimos probarlo en Madrid Games Week y aunque la demo era corta, las impresiones fueron muy positivas.

Nioh 2 mantiene el nivel de exigencia de su hermano, aquí se viene a sufrir. En Tokyo Game Show solo un 12% de los asistentes logró terminar la demostración. Servidor lo hizo en el primer intento y debo admitir que la suerte estuvo de mi lado, porque en un par de ocasiones me quedé al borde de la muerte. En Nioh 2 perdemos a Wiliam y se introduce un personaje personalizable. En esta demostración las posibilidades eran limitadas en el editor. Seguro que en la versión final el abanico de opciones es amplio.

Iniciamos la demo y nos encontramos con la misma base de juego. Vuelven las posturas, el drop constante de armas, piezas de armadura y objetos. Se sigue apostando por el combate rápido y con la gestión de la estamina en un grado más exigente que los Souls. Una de las primeras novedades apareció con las hachas dobles. Una combinación de armas mortífera. Muy veloces, aunque de rango corto. Disfruté de prácticamente el grueso de la demo con ellas y añaden una capa diferente al combate. Espero que veamos nuevas armas que se acoplen tan bien al sistema de juego como estas hachas dobles.

Otra novedad pasa por el sistema de Oni. Combinando R2 con círculo, cuadrado o triángulo, podemos realizar diversas habilidades. La primera era un contraataque que debía ejecutarse en el momento concreto. El enemigo, minijefe en este caso, presentaba una efímera ventana donde podíamos ejecutar esta técnica, en caso de fallar, las consecuencias eran elevadas. Y en ese preciso instante apareció mi primera casi muerte. A lo largo del desarrollo conseguiremos más habilidades Oni y las podremos disponer en las combinaciones con R2 ya mencionadas. Es un buen punto, porque también replican ataques de los demonios. Este sistema le pueda dar profundidad al equilibrado jugable y a nosotros una amalgama de opciones amplia y que podremos adaptar a la situación.

Un juego que repite patrones e incluso se atisba que el diseño de niveles va a ser semejante, aunque la demo era corta, pensada para eventos de este tipo. Los simpáticos Kodama no faltaron a la cita, igual de simpático fue el Nekomata que al darle unas caricias nos recargaba la energía Yokai. Una demo corta con nuevos enemigos, un minijefe mi aguerrido y un jefe final con patrones moderados de ataque. Admito que logré terminar con él gracias al extra que supone transformarte en Yokai.

Nioh 2 toma la base del primero, expandiendo ciertos rangos jugables y manteniendo la dificultad. En la versión final seguro que disfrutamos de más elementos novedosos, eso sí, el núcleo es el del primer título. Con ganas de que salga, no puedo decir otra cosa.