La gala de The Game Awards ha coronado a Sekiro como el juego del año. Una gala con premios muy repartidos y que también ha premiado a Nomada Studio como Mejor Estudio Independiente de nueva creación. ¿La bomba? La bomba fue la presentación de la nueva consola de Microsoft, conocida anteriormente como Project Scarlett. Phil Spencer apareció para descubrir al público Xbox Series X:

Esta consola será en palabras de Spencer su máquina más rápida, potente y que establecerá un nuevo hito en rendimiento, velocidad y compatibilidad. Permitirá traer miles de juegos de tres generaciones y más a disposición de los jugadores. Técnicamente, Series X posee una capacidad de procesamiento 4 veces superior a la de One X, pero de una forma más silenciosa y eficiente. Soportará orientación vertical y horizontal. El mando como veis es el conocido al que se le ha añadido un botón de Share.

En la tecnología está la belleza de Xbox Series X. Hablamos de capacidad técnica para mostrar 4K y 60 fps, con posibilidad de escalar a 120 fps, incluyendo soporte para la tasa de refresco variable (VRR en inglés), mostrar una resolución de 8K también será posible. Utilizará un sistema personalizado de lo último de Zen 2 y la nueva generación de arquitectura RDNA de AMD. El ray-tracing también será una realidad. Tal y como se rumoreaba, se incorporará tecnología SSD en Series X que según Micro, eliminará virtualmente los tiempos de carga. Se añadirá algo denominado VRS, tasa variable de shading, que permitirá explotar la GPU de esta consola.

Y de juegos, sabemos que Halo Infinite estará el día 1 en Scarlett, pero ayer se mostró Senua’s Saga: Hellblade II:

El diseño me parece interesante (admito que bajo este punto pocas consolas me gustan), pero el nombre creo que es horrible. Desde el punto de vista comercial después de Xbox One X, llamar a esto Xbox Series X no es muy acertado. El único “pero” que se le puede sacar de momento.

Salida a finales de 2020.

Vía | Resetera