Pese a lo exagerada que pueda resultar la siguiente afirmación, Naruto se ha erigido como el Dragon Ball de toda una generación. Ambas series comparten una serie de nexos comunes que no vamos a detallar, pero en lo que sí coinciden es en que supieron cautivar en su momento a un enorme volumen de público ávido de las aventuras y combates en los que participaban sus personajes favoritos. En el caso de Naruto, quizá el declive de la serie fue un poco más acusado, especialmente en la recta final de Shippuden, en el que el interés de sus seguidores fue decreciendo de forma más significativa.

En cualquier caso, eso no significa que Naruto dejase de ser una serie exitosa y muchísimo menos que su mundo dejase resultar interesante. Por tanto, a casi nadie sorprendió que se anunciase una continuación de la serie que aprovechase el mundo ideado por Masashi Kishimoto. Bajo esta premisa podemos encuadrar el nacimiento de Boruto: Next Generation, un manga y un anime que continúan la trama de Naruto a través de los hijos de los protagonistas. Un concepto que quizá no resulte muy original, pero que sin duda ha servido para capitalizar el carisma de la obra madre sobre la que se asienta la nueva.

Y aunque Masashi Kishimoto no esté directamente implicado en la realización de Boruto: Next Generation, sí que ha sido un eje fundamental en la creación de esta continuación. El hijo de Naruto fue presentado en el capítulo 700 del manga, y más tarde fue desarrollado junto a sus compañeros de equipo en la película Boruto: Naruto the Movie. Todo ello sin olvidarnos de un pequeño “oneshot” que venía a completar un poco más el nuevo elenco de personajes protagonistas de esta nueva serie. Pero más allá de Kishimoto, los artífices de dar vida a este proyecto han sido el guionista Ukyo Kodachi  y Mikio Ikemoto, que plasma estas nuevas aventuras a través de sus dibujos.

Teniendo en cuenta el éxito de Naruto, tampoco es de extrañar que los primeros videojuegos inspirados en el vástago del famoso ninja hayan tardado en aparecer, lo que de muestra que la serie sigue siendo popular. Aquí es donde podemos encuadrar Naruto to Boruto: Shinobi Striker, un título interesante que une ambas series para ofrecer a los jugadores ese mundo en el que los ninjas deben cumplir misiones para ganarse el jornal y al mismo tiempo, combatir importantes amenazas encarnadas en poderosos enemigos. En este sentido, tal y como detallamos en su correspondiente análisis, la recreación ha sido muy buena y las sensaciones que evoca son bastante próximas a lo que sería el día a día de estos ninjas.

En lo que se refiere a la serie, lo cierto es que Boruto mantiene muchas similitudes en su estructura con lo que pudo verse en Naruto, si bien es cierto que la escala de los combates es mayor. Y es que la escala de poder entre ambas series es diferente, ya que si bien en la obra de Masashi Kishimoto las habilidades tenían una progresión de menos a más en las que se mostraba una evolución más o menos escalonada de los personajes, Boruto comienza con un elenco de personajes en su máxima plenitud, como puede ser Naruto o Sasuke. Una situación que hace que los combates sean más parecidos a los de la recta final de Shippuden.

En cualquier caso, y aunque los temas que aborda Boruto: Next Generation sean similares a los de Naruto, sí es cierto que el tono general de la serie es algo más serio y plantea otras cuestiones propias como por ejemplo el impacto de la tecnología en un mundo de ninjas. Lo cierto es que el ritmo es algo más desigual que el que mostraba Kishimoto en sus primeros volúmenes, pero también cuenta con algunos arcos argumentales bastante interesantes. Eso sí, el dibujo es diferente y en los personajes clásicos resulta un tanto chocante, pero es algo a lo que uno se termina acostumbrando rápidamente.

Por otro lado, el anime sí resulta más parecido al que pudimos ver basado en la obra de Masashi Kishimoto y el tono de humor está mucho más presente a lo largo de los distintos arcos argumentales que presenta. Eso sí, al igual que ocurría con el de Naruto, la presencia de “relleno” es bastante elevada y cuenta con muchas más historiaras paralelas que no aparecen en el manga de Boruto. Aunque eso sí, se desarrollan mucho más los personajes secundarios, lo que siempre es interesante en series como estas, aunque como se suele decir para gustos colores.  En cualquier caso, creemos que merece darle la pena un vistazo, ya que complementa de forma efectiva al manga.