A veces no se si me estoy haciendo viejo o es que las cosas realmente cambian. En la época de los 32 bits asistimos al nacimiento masivo de los survival horror. Un subgénero de las aventuras que aunaba una ambientación terrorífica con un avance plagado de puzles, unas gotas de acción y ciertos elementos de las aventuras gráficas tradicionales. La fórmula podía deformarse a gusto del producto.

Esos años pasaron y llegó PS2, una máquina con un catálogo cuasi infinito en términos de títulos de calidad. Si nos ceñimos a los survival horror, Silent Hill prolongó la saga con 3 entregas, RE4 hizo aparición tiempo después de la primigenia y »exclusiva» versión de GameCube. Capcom se reencontró con los fans del género en Clock Tower o Haunting Ground, incluso Sony probó suerte con Siren, una demente fábula de horror.

Tecmo innovó con la saga Project Zero. La base es la siguiente: Un juego de terror japonés, basado en el folclore propio del país, esto se materializa en espectros, fantasmas. Nosotros como meros participantes haremos frente a los espectros con una cámara de fotos. La ambientación y nuestra incapacidad para defendernos de una forma eficiente son los pilares del desarrollo. Durante el transcurso del producto os rodeará una sensación de desamparo y de agobio única en el género.

En su día el juego salió con una tirada ridícula y era complicado hacerse con una copia meses después de su salida. Project Zero 2: Wii Edition puede jugarse perfectamente, no continua hechos de su primera entrega. Os invito a pasar miedo a partir de este Viernes…

Fuente | Nintendo