A pesar de que en la industria del videojuego el desarrollo de “reboots”, reimaginaciones o remakes de títulos clásicos no son todavía una tendencia muy extendida, lo cierto es que poco a poco nos vamos encontrando con más frecuencia este tipo de productos. El máximo exponente de esta corriente creativa quizá lo podemos encontrar con la saga Tomb Raider que en 2013 fue reiniciada para ofrecer una experiencia de juego más acorde a los tiempos actuales.

En este contexto es en el que podemos situar a Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin, un título que ofrece una visión alternativa del primer título de la saga creada por Hironobu Sakaguchi. En esta ocasión, los elementos del JRPG más puro se han dejado de lado para adoptar la esencia de los títulos de FromSoftware y crear así una experiencia inspirada en el juego original, pero completamente diferente.

Esta singular reimaginación del clásico de Sakaguchi ha sido elaborada por Team Ninja. Un estudio con bastante experiencia y que cuenta en su haber con la saga Nioh compuesta por dos excelentes juegos que se encuadran en el subgénero “Souls” y que destacan por una jugabilidad excelente que tiene como sello de identidad un combate ágil y entretenido.

Un estilo que está impreso en el mismo tuétano de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin siendo este el elemento más destacado de un título que por todo lo demás podría calificarse sin problemas como atípico y extraño. Un sambenito con el que este videojuego ha tenido que cargar, y no sin razones como comprobaremos más adelante, desde el mismo momento en el que fue anunciado por Square Enix.

Más allá de las polémicas que pueden haber rodeado a este título, lo cierto es que a nivel jugable no hay muchas pegas que podamos encontrar. Eso sí, eto no significa que el resto de los elementos que lo componen no tengan pegas, que las hay. Todos estos claroscuros los iremos detallando a lo largo del presente análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin

Apartado técnico

Uno de los primeros problemas que cualquiera puede percibir en Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin, es su apartado técnico irregular. Nos encontramos ante un título que por momentos parece un juego de la presente generación para a los pocos segundos pasar a tener la calidad visual de un título de PS3 o similar.

A esto hay que añadir que las texturas de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin en bastantes ocasiones se ven borrosas, lo que unido a lo anterior hace que visualmente estemos ante un título muy pobre. Una circunstancia que en otros títulos puede aliviarse gracias a una dirección artística sobresaliente, cosa que aquí no ocurre.

Quizá esto último sea uno de los puntos más inexplicables que podamos encontrar en este videojuego. Tradicionalmente la saga Final Fantasy se ha caracterizado por ser artísticamente sobresaliente a pesar de la naturaleza cambiante que ha tenido a lo largo de sus diferentes entregas. Sin embargo, Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin fracasa en este apartado y no es demasiado difícil calificarlo como feo directamente. 

Estas irregularidades hacen que la primera impresión que nos da Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin no sea la mejor. A esto hay que añadir que nos encontramos ante un título que presenta problemas de rendimiento que provocan caídas de FPS en determinadas zonas o en algunas secuencias de vídeo. Unos problemas que están presentes incluso en la versión de PC y que ponen de manifiesto la baja calidad del port que se ha realizado para esta plataforma y que se ven agravados por las pocas opciones de personalización que permite al usuario.

Jugabildad

A pesar de todos los problemas anteriores, si por algo destaca Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin es por su jugabilidad. Team Ninja ha realizado un gran trabajo a la hora de crear un sistema de juego sólido, divertido y que ofrece a los jugadores un sinfín de posibilidades de orientar su estilo de juego.

En este sentido, Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin rescata de forma inteligente el sistema de trabajos de la entrega original para transformarlo en una experiencia de combate a lo “Souls” bastante única. Cada uno de estos trabajos tiene una identidad muy definida y su propio set de habilidades que podremos usar en combate.

Lo más interesante es que estos pueden combinarse y mezclar las habilidades para que resulten más efectivos. De esta forma, nuestro personaje se va potenciando y personalizando según nuestro estilo de juego. Hay que destacar que los arquetipos de “melee” son muy interesantes y dinámicos ofreciendo una experiencia de combate potenciada con combos y que resulta muy satisfactoria.

Sin embargo, no se puede decir lo mismo de los arquetipos basados en la magia. Esto se debe a que la mayor parte de las magias deben canalizarse, lo que obliga a nuestro personaje a quedarse quieto en un sitio a merced de los ataques enemigos. Eso sí, normalmente los ataques mágicos son devastadores, por lo que también tienen su uso.

La pega que le podemos encontrar a este sistema de combate que ofrece Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin es que no cuenta con un tutorial que lo explique de forma concisa y en detalle. Al final es trabajo del jugador entender y experimentar con el sistema para poder desarrollar todo su potencial. Si bien es cierto que se consigue entender su funcionamiento, no estaría de más que se hubiese hecho un poco más de pedagogía para explicarlo.

Más allá de esta cuestión, el sistema de trabajos encaja a la perfección con la dinámica del combate creada por Team Ninja para Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin. A diferencia de los “Souls”, podremos elegir entre tres niveles de dificultad para afrontar este título. Estas opciones nos dan más accesibilidad y disfrutar del juego, aunque lo cierto es que la modalidad normal presenta un nivel de desafío muy equilibrado.

En caso de desear un reto mayor, podremos elegir el nivel difícil o incluso uno superior que se desbloquea una vez completemos el juego.  Este desafío está reservado únicamente a los jugadores más hábiles y con más determinación, ya que requiere una elevada maestría y conocimiento de todas las mecánicas de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin para poder triunfar.

En lo que se refiere al diseño de niveles, Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin plantea escenarios independientes. La acción se desarrolla a través de varias misiones que tienen lugar en diferentes zonas del continente. Eso significa que no hay una interconexión, por lo que cada mapa es único y sin una cohesión evidente.

Los mapas son sencillos y relativamente lineales. Por los escenarios hay algunos pequeños desvíos que nos llevan hasta algún cofre o algún atajo. En cualquier caso, tendremos que volver al camino principal donde podremos seguir avanzando en la aventura hasta llegar al enemigo final del capítulo en cuestión.

Cada una de las misiones del juego está rematada con un enfrentamiento contra un jefe. Estas batallas son interesantes y desafiantes y son precisamente donde más nos tendremos que esforzar para lograr triunfar. Eso sí, contaremos con cierta ayuda ya que con nosotros tendremos dos acompañantes que contribuirán de forma notable al combate. Estos aliados vienen a ser como dos personajes adicionales, por lo que utilizarán sus habilidades y en ocasiones atraerán la atención del enemigo dándonos un tiempo de respiro.

El otro factor que contribuye a hacer las batallas contra los jefes algo ágil es que siempre están precedidas de un punto de guardado. De esta forma, no tendremos que perder mucho tiempo en volver hasta enfrentarnos al enemigo final ni tener que luchar contra enemigos cada vez que queremos reintentar el combate.

Por último, la trama de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin es propia de una película de serie B aunque es relativamente entretenida y sirve para articular cada una de las misiones que hay en el juego. Completar el juego nos llevará alrededor de unas 20 horas, aunque ese número dependerá bastante de nuestra habilidad y del nivel de dificultad que hayamos elegido.

A continuación os dejamos un pequeño gameplay en el que se aprecian algunos de los elementos de la jugabilidad mencionados en este análisis.

Apartado sonoro

La banda sonora de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin es adecuada, aunque tampoco destaca especialmente. En ella podemos encontrar algunas melodías clásicas revisadas y adaptadas a nuestros días y que podrán ser fácilmente identificadas por los seguidores más veteranos de la franquicia. En lo que se refiere a los efectos sonoros, también encontramos muchos de ellos que son icónicos de la franquicia y que sirven para conectar este título con los orígenes que pretende recrear.

Conclusión

Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin es un juego extraño y difícil de incluir dentro de la saga. Un verso suelto que no encaja y que cuenta con una personalidad única marcada por un estilo artístico inclasificable. Sin embargo, cuando atravesamos la capa superficial de este título, encontramos un juego realmente interesante con una jugabilidad exquisita y repleta de posibilidades.

La parte más negativa de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin es su descuidado apartado técnico. Es incomprensible que se haya facturado un videojuego con estos altibajos y que únicamente se justifica por premura en su desarrollo y la necesidad de sacar un producto “de bajo coste” para intentar maximizar beneficios. 

Obviando esto, es muy probable que Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin pase completamente desapercibido a pesar de ser un “souls like” notable. Si os gustó Nioh, este título seguramente os gustará porque toma todos los elementos que funcionan de dicha saga y los perfeccionan para ofrecer una experiencia accesible a todo tipo de jugador. Y es que más allá de su corteza áspera, Stranger of Paradise oculta un interior digno de ser explorado.

Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin ya disponible para PC, PS4, PS5, Xbox One y XBOX Series X.