Aunque vivimos en un mundo en el que la imagen en movimiento es el paradigma del entretenimiento y la comunicación, todavía quedamos algunos «locos» que creemos en el poder de la palabra escrita y la capacidad que tiene esta para llevarnos a otros mundos a través de nuestra imaginación. Es precisamente esa alianza entre lo escrito y nuestra mente lo que hace que dicha combinación sea realmente atractiva. Eso sí, no tiene la inmediatez que pueden tener los vídeos y requiere que el usuario tenga un papel más activo, lo que hace que la asimilación de la información sea algo más compleja.

En el mundo del videojuego, la unión entre texto e imagen tuvo su momento dorado cuando la potencia gráfica no era suficiente para crear mundos complejos o ricos en detalle. En este sentido, las aventuras conversacionales ofrecían un punto intermedio entre la capacidad descriptiva del texto y una imagen sencilla que ayudase al jugador a sumergirse en el peculiar mundo en el que buscaban sumergirlo. A medida que la tecnología avanzó, el texto fue desapareciendo dejando paso a las imágenes y entornos gráficos más complejos y detallados hasta llegar a nuestros días en los que la letra escrita está prácticamente extinta, al menos en las grandes producciones.

En este sentido, desde Failbetter Games han creído en la naturaleza que tienen los textos para evocar situaciones y crear imágenes en la mente del jugador. Un proyecto que comenzó con un juego de navegador llamado Fallen London en el que este estudio invitaba a sumergirnos, nunca mejor dicho, en un Londres victoriano lleno de matices góticos y elementos inspirados en la obra del literato de Providence Howard Phillips Lovecraft. La propuesta era sencilla pero ambiciosa: a través del texto y unas imágenes sencillas, nos adentrábamos en la ciudad para vivir toda una suerte de aventuras y desventuras.

Debido a las limitaciones técnicas, Fallen London debía destacar a la hora de recrear este universo por otros cauces, en este caso la literatura. Y aunque pueda parecer algo difícil de creer, multitud de usuarios quedaron cautivados por la prosa del equipo de Failbetter Games. Su estilo barroco y recargado encajaba a la perfección con la idea de ese mundo decadente y que a través de las palabras se materializaba en la mente de los jugadores. Una apuesta arriesgada, pero efectiva que permitió a este estudio seguir desarrollando este mundo y dar un salto hacia adelante para embarcarse en títulos más ambiciosos.

Hay que señalar que tanto Fallen London como el resto de juegos creados por este estudio sí tienen un componente gráfico importante, pero este queda relegado a un segundo plano, ya que la fuerza de las historias se transmite con la palabra escrita. En este sentido, Failbetter Games divide en dos realidades sus videojuegos: la jugabilidad queda plasmada con el entorno gráfico y visual mientras que el argumento se manifiesta a través del mundo de las letras. Una idea que evoca sin lugar a dudas a las aventuras conversacionales anteriormente mencionadas y que al tiempo se inspira en libros del tipo «vive tu propia aventura». Todo ello mezclado para ofrecernos una experiencia que se aleja completamente de los cánones actuales de la industria.

Sunless Skies ha sido la última apuesta de Failbetter Games por este modelo y una vez más han vuelto a demostrar que no es necesario tener un entorno gráfico puntero para ofrecer una trama compleja y atractiva. Sí es cierto que esta entrega es visualmente mucho más atractiva que Fallen London o Sunless Sea, pero lo que permanece inalterado es la calidad de la prosa que una vez más nos mete de lleno en un mundo singular. En esta ocasión, dejamos el Londres anegado para viajar hasta las estrellas, a un universo despojado de esperanzas en el que los relatos se entretejen para conformar una madeja de historias de la que es difícil escapar una vez hemos quedado atrapados.

Precisamente estas historias son uno de los principales motivos para seguir jugando a Sunless Skies. Conocer los detalles de las ciudades que encontramos, los retazos de las memorias de otros capitanes que están ocultas en la inmensidad del espacio así como los terrores ancestrales que acechan en las profundidades del universo. Todo ello entremezclado con muchas letras y con un sencillo diseño artístico que es capaz de evocar un sinfín de sensaciones a medida que leemos los pasajes que conforman esta aventura.

De hecho, y como mencionamos en nuestro análisis de Sunless Skies, la obsesión de Failbetter Games por sus escritos es tal que ha hecho imposible que se traduzcan sus juegos. Algunos usuarios han intentado crear traducciones, pero desde el estudio se han negado categóricamente a este hecho, poniendo de manifiesto su preocupación porque la calidad del texto resultante no reflejase exactamente lo que ellos querían plasmar. Y aunque pueda resultar una postura intransigente, si por algo destaca la narrativa de estos juegos es por el uso de jerga, localismo y otros elementos que hacen que la traducción de los textos sea una tarea compleja.

Es cierto que con esa postura son muchos los usuarios que se ven privados de poder disfrutar Sunless Skies y el resto de juegos de este estudio, ya que el nivel de inglés utilizado es bastante elevado. En cualquier caso, como dueños de su obra están en su derecho de tomar dicha decisión, aunque eso suponga que un gran número de jugadores no lleguen a conocerla nunca. Mientras tanto, aquellos que puedan hacerlo no deberían perderse su última obra, ya que sigue siendo un juego prácticamente único y especialmente indicado para todos los que todavía disfrutan del placer de la palabra escrita.