The Longing ha tenido el dudoso honor de anticiparse a un suceso que hasta ahora habíamos visto en películas y que casi nadie esperaba vivir en sus propias carnes: el confinamiento debido a una cuarentena. Evidentemente el juego de Studio Seufz no recrea una situación de aislamiento ante un peligro vírico pero sí que nos invita a estar aislados y en soledad durante 400 días.

Las similitudes quizá acaben ahí, pero sí es cierto que en The Longing tenemos que gestionar las actividades y rutinas de Sombra durante su confinamiento. Una cuestión que estos días está siendo de total actualidad al vernos obligados a permanecer en nuestros hogares debido a la expansión del Coronavirus.

The Longing es un título contemplativo y aunque podemos explorar las vastas cavernas que forman nuestro hogar sigue imperando el mandato de no abandonarlas. Aquí encontramos un punto de conexión con nuestro actual día a día y el que podemos observar esas coincidencias que tantos nos gustan ver a los seres humanos entre las obras culturales y los sucesos que ocurren a nuestro alrededor.

Pero obviando estas cuestiones, lo cierto es que The Longing puede ser una gran alternativa para estos días de confinamiento. Casi estaríamos hablando de un “metaconfinamiento”, ya que estamos encerrados sin poder salir y estaremos jugando a un videojuego cuyo tema principal es ese mismo. Ironías del destino, Studio Seufz nos plantea en este título qué hacer con ese tiempo que tenemos a nuestra disposición.

En The Longing tenemos acceso a varias actividades que Sombra puede llevar a cabo para intentar evadirse del paso relativo del tiempo. Leer es una de las primeras formas de ocio que tenemos a nuestra disposición y quizá una de las más interesantes. Quizá leer un libro es algo que nunca nos habíamos imaginado que íbamos a hacer en un videojuego, pero este título nos da la oportunidad de leer varios clásicos de la literatura.

Otra posible actividad que encontramos en The Longing con la que hacer menos pesada nuestra espera es la de dibujar. Al principio Sombra solo podrá realizar obras sencillas, pero a medida que obtenemos más colores la diversidad de dibujos que podrá realizar se enriquecerá. En lo que se refiere a nuestro confinamiento, quizá esta pueda ser la ocasión para reencontrarnos con los pinceles y recuperar un hobby como este.

La música tiene una enorme capacidad de elevar el ánimo y es una buena alternativa para mantenernos ocupados. Lo mismo le ocurre a Sombra en The Longing aunque no será una de las formas de ocio que esté dispuesta desde el comienzo. Para poder disfrutar de ella tendremos que encontrar las distintas partes de un instrumento que están diseminadas por las inmensas grutas, pero una vez las hallemos nuestro avatar podrá amenizar las horas con música.

Estas son algunas de las actividades más directas que tanto Sombra como nosotros podemos llevar a cabo durante el confinamiento. Hay otras algo más indirectas como la jardinería que en el caso de The Longing podremos desarrollarla una vez pase un periodo de tiempo determinado.

En The Longing también podremos pasar las horas decorando el hogar de Sombra para hacerlo más acogedor. Y aunque durante nuestro confinamiento en nuestros hogares esto puede que no sea posible, sí podemos ayudar a nuestro avatar a que su pequeña morada sea más habitable. Una vez más, tendremos que explorar las profundidades de la montaña para ello, teniendo que encontrar varios objetos para poder engalanar nuestra morada.

Como podéis ver, hay muchas formas de pasar el tiempo en The Longing hasta cumplir los 400 días de espera antes de despertar al Rey. Qué hacer con ese tiempo será decisión nuestra, aunque por fortuna tendremos muchas actividades para poder realizar. En el caso del confinamiento real, también tenemos muchas opciones a nuestra disposición y esperamos que este título nos de algunas ideas para sobrellevar dicha espera al tiempo que nos invita a reflexionar sobre el aislamiento y la importancia de cumplir las normas.