Pese a que Chucklefish no cuenta con muchos títulos propios en su haber, lo cierto es que sus dos videojuegos han causado una auténtica sensación entre los aficionados a este mundillo. Creado en Inglaterra durante el año 2011, desde sus orígenes han apostado por títulos con una fuerte reminiscencia retro que queda plasmada tanto en su jugabilidad como en la apariencia estética. En este último apartado, siempre han apostado por el pixel art y con él han sabido cautivar a todos sus seguidores, gracias a un estilo único que destila una gran simpatía y un nivel de detalle abrumador en la aparente sencillez de sus creaciones como nos han vuelto a demostrar con Wargroove.

Y aunque no suele ser habitual, el éxito de Chucklefish les llegó con su primer título: Starbound. Un juego que evocaba a Terraria y que durante un tiempo fue visto como el título que iba a ocupar el trono dejado por la obra de Re Logic tras abandonar este último el desarrollo de nuevos contenidos. Starbound fue todo un acontecimiento que se convirtió en un fenómeno de masas pese a que fue lanzado en fase beta y en la que los contenidos finales no estaban completos. A pesar de esta circunstancia, muchos jugadores apostaron por este título con la primera de que Chucklefish completase su desarrollo y añadiese las novedades y contenidos adicionales prometidos.

Sin embargo, Chucklefish voló muy cerca del sol como se suele decir y lo que parecía un éxito abrumador terminó por transformarse en un título cuyo lanzamiento fue completamente inadvertido. La culpa de esto la tuvo la larga espera, la ausencia de noticias y actualizaciones terminaron por enterrar el interés de la gente. Todo un proceso que cristalizó en apatía cuando finalmente Starbound fue publicado. A pesar de todo, fue un título bastante competente dentro de su género y con un estándar de calidad bastante elevado, aunque no llegó a convertirse en el éxito de masas que pudo haber sido.

Como ya hemos mencionado, este estudio también ha apostado por realizar una labor de editor para dar apoyo y distribuir las creaciones de otras compañías y desarrolladores humildes. Risk of Rain fue una de las pequeñas joyas descubiertas por Chucklefish aunque a lo largo de los años ha habido muchas otras. Pero sin duda, la alianza más sonada en su momento fue la realizada para lanzar Stardew Valley, otro éxito del desarrollo independiente que cautivó a la gran mayoría de los usuarios de PC. Y aunque su relación es ahora tenue, lo cierto es que este ha sido otro de los “bombazos” de los londinenses.

Pero volviendo a los juegos propios de Chucklefish, con Wargroove han vuelto a poner de manifiesto la gran habilidad que tiene este estudio para crear obras capaces de cautivar al gran público. Al igual que ocurría con Starbound, este título no inventa realmente nada ya que las bases son las mismas que clásicos como Advanced Wars. Sí es cierto que perfecciona la formula y la lleva a su terreno. En este sentido, los londinenses han sabido capitalizar toda esa nostalgia y realizar un juego muy competente y desafiante dentro del género de la estrategia por turnos. Esto último ha llegado a sorprender a muchos jugadores, que no esperaban que bajo la apariencia “infantil” de Wargroove se escondiese un videojuego táctico y difícil como pocos.

Uno de los motivos del éxito de este título ha sido la colaboración de Chucklefish hacia su comunidad, a la cual ha escuchado de forma directa teniendo en consideración sus sugerencias. Una decisión arriesgada pero también acertada y que ha permitido que los jugadores hayan sido partícipes de la creación de Wargroove. Por ejemplo, una de sus sugerencias fue que los perros no pudiesen morir en batalla y así lo hicieron. Algo que no deja de ser una curiosidad, pero que demuestra una voluntad por estar cerca de su comunidad.

En este sentido, las últimas decisiones tomadas por la compañía de cara a Wargroove han seguido esta línea. Por ejemplo, la última actualización del juego ha añadido distintas mejoras de cara a hacer el juego introduciendo nuevos niveles de dificultad, checkpoints y otros elementos que hacen y que lo convierten en un título más completo y abierto a más tipos de jugadores. Todas estas decisiones van encaminadas a hacer un juego mejor, algo a lo que desde Chucklefish parecen determinados a conseguir.

Todas estas decisiones, unidas a un título que como detallamos en su análisis apenas tiene aristas hacen que podamos considerar sin muchas dudas que Wargroove es, hasta la fecha, la obra cumbre de Chucklefish. Puede que no haya generado el mismo impacto que Starbound en su momento, pero sí es cierto que el género de la estrategia es mucho menos popular. En cualquier caso, es un título notable y con muchas novedades y contenidos que están por llegar.