La industria del videojuego no suele olvidar los fracasos ni dar segundas oportunidades, especialmente a los estudios pequeños. Sin embargo, hay ocasiones en las que las compañías del sector pueden reponerse de la adversidad y volverlo a intentar. En este escenario es en el que podemos situar a Turtle Rock Studios.

El estudio californiano logró sorprendernos a todos con Left 4 Dead con su fórmula multijugador-cooperativa y competitiva. Un videojuego con el que se puso el listón muy alto y que llevó a que todos los aficionados de su obra tuviesen unas expectativas muy altas cuando la compañía anunció su siguiente videojuego una vez “independizada” de Valve. 

El resultado fue Evolve, un título multijugador competitivo de corte asimétrico que sobre el papel resultaba muy prometedor. Pero puede que en Turtle Rock Studios volasen muy cerca del sol y sus alas de cera se derritieron demasiado pronto, porque el resultado final no supo convencer ni a jugadores ni a prensa.

Más allá de la buena jugabilidad o no de Evolve, lo que sin duda terminó de ser la gota que colmaba el vaso fue su descabellado plan de contenidos descargables de pago. Una decisión controvertida que llevó a que los usuarios dejasen de lado este título y que finalmente acabó en el olvido pese a todos los intentos por salvarlo con una transformación en juego “free to play” incluso.

Olvidado el tropiezo de Evolve, Turtle Rock Studios ha vuelto a sus orígenes con Back 4 Blood. Una cuestión que se puede apreciar en el propio nombre de este videojuego, pero también en otras cuestiones como la jugabilidad o la ambientación. Los zombies o infectados regresan y una vez más nos sumergimos en una historia en el que cuatro supervivientes tendrán que escapar frente a la amenaza que ha acabado con la jugabilidad.

Un título con el que la compañía de California espera redimirse ante la industria y sus seguidores. Un objetivo que sin duda está más cerca que nunca ya que el juego que nos ocupa en este análisis, aun con sus fallos, tiene ese encanto del que disponía Left 4 Dead pero adaptado a nuestros días. A continuación, procedemos a analizar Back 4 Blood.

Apartado técnico

Sin ser un portento a nivel gráfico, Back 4 Blood es un título bastante atractivo visualmente teniendo en cuenta el género en el que nos encontramos. Desde Turtle Rock Studios han realizado un gran trabajo a la hora de crear el diseño artístico de este título siendo capaces de aportar algo de originalidad a la cada vez más trillada imaginería zombie.

Como señalamos, visualmente Back 4 Blood cumple con las expectativas ofreciendo al jugador unos entornos y enemigos llenos de detalle. Lo mismo ocurre con los personajes principales. Si bien no tienen el carisma del cuarteto original de Left 4 Dead, el elenco de este título no está mal y el estudio ha trabajado para dotarlos de personalidad y que resulten más vivos e interactivos.

Dejando de lado las cuestiones más artísticas, técnicamente Back 4 Blood es un título muy estable, especialmente si lo comparamos con lo que pudimos probar en la fase beta de este título. Esto hace que la experiencia de juego sea agradable y al mismo tiempo ofrece un buen rendimiento que garantiza que la jugabilidad no se vea comprometida por cuestiones de índole técnico.

Por si fuera poco, Back 4 Blood cuenta con una gran variedad de opciones de configuración que permiten adaptar este título a las capacidades de nuestro PC sin demasiados problemas. En este sentido, pocas pegas se le pueden encontrar al juego de Turtle Rock Studios. Tampoco hemos encontrado bugs de importancia o que hayan podido tener un impacto negativo en nuestras partidas.

Jugabilidad

Como mencionábamos al inicio de este análisis, Turtle Rock Studios ha regresado a sus orígenes con Back 4 Blood. En este sentido, nos encontramos con un título cooperativo en el que cuatro jugadores deben intentar escapar de una horda de zombis que les acechan. Una misión que no será nada fácil, ya que junto a los infectados normales habrá otros mucho más poderosos y letales.

La fórmula funcionaba bien en 2008 y lo sigue haciendo ahora. Nuestro objetivo será escapar del mapa y para ello tendremos que ir de una zona segura a otra mientras esquivamos a los zombis. Eso sí, Turtle Rock Studios ha introducido cambios para actualizarla y adaptarla a nuestros días, aunque sin alterar el núcleo de la misma. Las partidas son emocionantes y llenas de tensión y a medida que nuestra habilidad mejora Back 4 Blood se disfruta más y más.

En este sentido hay que señalar que nuestra primera toma de contacto con el juego puede ser un poco impactante. El gunplay al principio resulta un poco tosco, pero a medida que jugamos, rápidamente tomamos el pulso a las armas y comenzamos a ver que todo tiene bastante sentido. El arsenal es muy variado y cada una de las armas que lo componen tiene su propia “personalidad”.

Aprender a usar bien cada una de ellas será fundamental, especialmente en los niveles de dificultad más elevados de Back 4 Blood donde apenas hay lugar para el error. El otro pilar para garantizar nuestra supervivencia será conocer el comportamiento y las habilidades de los zombis especiales. Aquellos que hayan jugado a Left 4 Dead reconocerán los patrones de varios de ellos inmediatamente, pero para los recién llegados será todo un shock.

Además, hay que señalar que estos enemigos son bastante más duros de lo que puede parecer, por lo que no será fácil deshacerse de ellos. Eso sí, a nuestro favor tendremos que todos cuentan con algún punto débil, por lo que si hacemos diana en él podremos acabar con ellos rápidamente y sobrevivir hasta llegar a la próxima zona segura.

Otro elemento propio de Back 4 Blood es que los supervivientes no son caparazones vacíos. Cada uno de ellos cuenta con sus propias habilidades y un arma secundaria lo que permite al jugador elegir el que mejor se adapte a su estilo de juego. Por tanto, escoger un personaje u otro tiene un impacto directo en la jugabilidad más allá de ser un elemento puramente estético.

Por otro lado, todos estos avatares pueden mejorarse y modificar mediante la creación de un mazo de cartas que introduce cambios en las habilidades y desempeño de las armas. En Back 4 Blood podremos componer un mazo de hasta 15 naipes que afectarán a estadísticas tan variopintas como la capacidad de sanación o la efectividad de nuestro equipo. 

De forma similar a las cartas beneficiosas para los jugadores, Back 4 Blood lucha contra nosotros utilizando las denominadas como “cartas contaminadas”. Estos naipes introducen un factor de aleatoriedad en los escenarios del juego al añadir algunos elementos que no podemos controlar como cambios en la meteorología o el comportamiento de los zombis. Por tanto, cada partida será relativamente única.

La unión de estos naipes junto al sistema de habilidades de los personajes hace que la preparación de las partidas en Back 4 Blood sea algo fundamental, especialmente en los niveles de dificultad más elevados. A pesar de que este es un elemento muy interesante, al mismo tiempo se convierte en uno de los puntos débiles de este título, ya que es fundamental coordinarse con nuestros compañeros. Por tanto, es un videojuego que brilla especialmente si tenemos un grupo de juego estable y dedicado a él.

Esto cobra todavía más importancia si jugamos solos junto a bots, debido a que la IA de los mismos es bastante mejorable. Desde Turtle Rock Studios han introducido varias mejoras en el comportamiento de los bots respecto a lo que pudo verse en la beta, pero su desempeño sigue estando muy lejos del que puede ofrecer un jugador humano.

De hecho, la inteligencia artificial de los enemigos también se encuentra en ocasiones al límite. Los jugadores un poco avispados comprobarán que es posible “torear” a algunos infectados especiales lo que resta algo de encanto al juego. También el sistema de “spawn” de zombis e infectados especiales es bastante tramposo pudiendo aparecer hordas de enemigos prácticamente en nuestra cara. Estas cuestiones empañan un poco el resultado final, aunque es probable que Turtle Rock Studios pueda solucionarlo en alguna actualización futura. 

Pese a que Back 4 Blood es un juego fundamentalmente cooperativo, existe una modalidad competitiva en la que dos equipos de 4 jugadores se enfrentan los unos con los otros por ver cuál es la formación que llega más lejos. En cada una de las rondas un equipo encarna a los supervivientes y el otro a los infectados. Esta es una forma de alargar más el juego, aunque una vez más es bastante necesario que contemos con un grupo estable para poder disfrutar de esta modalidad al máximo.

La única pega que podemos encontrar a este modo de juego competitivo es que es el único presente en Back 4 Blood. La falta de opciones nunca es buena y aunque es cierto que esta modalidad versus suele ser la más popular, nunca está de más que existan algunas otras más. En este sentido, la obra de Turtle Rock Studios se queda un poco corta, aunque ya sabemos que el estudio está trabajando en modos adicionales y que llegarán al juego a lo largo de los próximos meses.

A continuación os dejamos con un pequeño gameplay en el que podreis comprobar como funcionan algunos de los elmentos mencionados en este análisis de Back 4 Blood.

Apartado sonoro

Back 4 Blood cuenta con una banda sonora bastante buena y que está en sintonía con el estilo de este título. La música se adapta a los momentos de tensión para anticiparnos que un peligro está por llegar y también a los de acción más pura. Los efectos sonoros también están muy bien conseguidos y logran meternos de lleno en este mundo asolado por las hordas de zombis. Para finalizar, el doblaje al español también es de muy alta calidad.

Conclusión

Tras el fracaso de Evolve, Turtle Rock Studios ha logrado redimirse volviendo a sus orígenes. Back 4 Blood es un juego muy interesante que consigue evocar la diversión de Left 4 Dead e introduce multitud de pequeños cambios en la fórmula para renovarla y hacer que sea más atractiva. Evidentemente, estamos ante un juego al que todavía le queda camino por recorrer y en el que existe un amplio margen de mejora. Sin embargo, eso no significa que no estemos ante un título excelente en su género.

El sistema de cartas y de progresión es interesante y brilla con especial fuerza cuando conseguimos que nuestro equipo esté cohesionado. De hecho, este factor cooperativo nos ha parecido uno de los mayores éxitos de Back 4 Blood porque realmente potencia que los jugadores tengan que luchar juntos para sobrevivir, especialmente en los niveles de dificultad más elevados. Pero tal y como señalábamos, esta virtud puede convertirse en su punto flaco, ya que sin un grupo estable este nivel de compenetración es complicado de alcanzar.

La IA y los puntos de aparición de los zombis son uno de los elementos que deberían mejorarse de cara al futuro. El desarrollo de la inteligencia artificial lleva sin evolucionar mucho tiempo y precisamente en títulos de este corte se echa de menos mejoras que sirvan para ayudar a los jugadores o ponerlos en un aprieto según la situación.  En lo que se refiere a los puntos de spawn de zombis, puede llegar a ser muy problemático y Turtle Rock debería tomar cartas en el asunto lo antes posible.

En cualquier caso, Back 4 Blood es un juego muy divertido y con un enorme potencial y que ha venido a ocupar el hueco que debería haber tenido Left 4 Dead 3.