El año 2011 se acaba y por lo menos, en mí opinión, creo que ha sido un gran año para los aficionados a los videojuegos. Hemos tenido grandes y pequeños títulos, pero la calidad ha sido prácticamente una constante. Hay unas cuantas excepciones que engrosarían la lista de mis decepciones, pero incluso dentro de este grupo, hay destellos de calidad. Aun así, la industria sigue enfrascada en crear shooters y títulos de baja dificultad. Esperemos que el próximo año sea más diverso en este sentido y algo más desafiante.

Comenzaré con mi primer destacado de 2011, puesto que sin duda se lo merece, The Witcher 2: Assassins of Kings. Poco puedo decir que no se haya dicho ya sobre él, magnífica historia, desafiante y gratificante son meras palabras que apenas llegan a describir su grandeza. Es la prueba viviente de que segundas partes sí son buenas si se hacen con dedicación, tiempo y cariño. Un excelente rpg que pronto podrán gozar de él los usuarios de Xbox 360. No es perfecto, ya que ningún juego lo es, y precisamente su final puede llegar a decepcionar, pero como experiencia global es incomparable.

Portal 2 es sin duda otro de los grandes títulos de este año. Una auténtica obra maestra repleta de humor, ironía y puzzles. Un juego para pensar y que se aleja precisamente de la omnipresente temática de la acción para dejar paso a problemas lógicos y de utilización de la física. Su principal pega es su escueta duración, aunque como dicen, lo bueno si breve, dos veces bueno. Además, otro de sus logros ha sido la unión de tres plataformas entre sí a la hora de jugar cooperativamente: PC, Mac y PS3. Unión que beneficia increíblemente a los jugadores y que espero se extienda a otros títulos, a parte del ya anunciado CS: GO.

Para finalizar los destacados, he de nombrar inevitablemente a Skyrim. No tenía muchas esperanzas en él, o más correctamente, deseaba sin creerlo que fuese bueno. Tras la chapuza de Oblivion, Bethesda tenía un arduo camino que recorrer con el que volver a contentar a sus seguidores más veteranos. Skyrim ha logrado esa meta, a pesar de seguir siendo un producto simplificado, los errores más graves se han corregido y volvemos a tener un The Elder Scrolls digno de ser jugado. El nuevo apartado gráfico hace que sea una delicia perderse por los páramos helados de Skyrim, lo que es su principal aliciente. Aún así, su excesiva simplificación y su nefasta interfaz alejan a este título de la máxima gloria.

Toca el turno a las decepciones del año y sintiéndolo muchísimo por mi parte, Dragon Age II tiene el dudoso honor de encabezar este apartado. La traición más absoluta a las bases asentadas por Origins y la búsqueda para obtener el dinero fácil hicieron que BioWare firmase uno de los juegos con menos sustancia de este año. Técnicamente es un buen juego, pero sin alma alguna, es como vagar por el desierto: monótono, árido y a la vez crispante. Las tan cacareadas consecuencias y decisiones son nulas, que culminan en un mismo final, se escoja el camino que se escoja. Parece que BioWare quiere enmendar este error con la tercera parte, cosa que todos los aficionados deseamos y parece que la empresa ha dado los primeros pasos a través de los DLC del juego. Veremos en qué queda todo esto el próximo año.

Otro que no podía faltar entre las decepciones del año es Duke Nukem Forever. Las largas esperas mezcladas con una expectación desatada nunca suelen traer nada bueno y este juego lo confirma. Igual que la infame Criatura del doctor Frankenstein, Duke Nukem Forever está construido a base de trozos correspondientes a las diferentes épocas de desarrollo por las que el juego pasó antes de caer en manos de Gearbox. Poco podía hacerse con él, y aunque entretenido a ratos, sus luces quedan engullidas por sus enormes sombras. No creo que Duke esté muerto, de hecho, con The Doctor Who Cloned Me, se han dado algunos destellos de calidad latente. El tiempo y la próxima entrega marcarán sin duda alguna el futuro de este antihéroe tan singular.

Esto es todo por mi parte, espero que el próximo año sea tan bueno como este o mejor. No me queda más que animaros a consultar los otros destacados y decepciones de mis compañeros de Ludoqia.