Rise of the Tomb Raider

Lara Croft vuelve a las consolas. La conocida arqueóloga tendrá que volver a explorar terrenos llenos de enemigos. Sin embargo, en lo que se podría definir como el primer videojuego de Lara en la presente generación de consolas, la resolución no ha sido completamente estabilizada. Y es que, según algunos afortunados que ya tienen el videojuego, el nivel varía dependiendo de lo que se muestre en la pantalla.

Al parecer, la potencia técnica de las máquinas ha obligado al equipo a hacer variar la resolución en determinados momentos con el fin de no mostrar fallos, errores o ralentizaciones en el funcionamiento. Algo completamente inusual, es cierto, pero que cobra sentido a la hora de echarle un vistazo a la gran cantidad de elementos que pueden darse en la pantalla.

Según la información disponible, la resolución ha tenido que ser adaptada debido a la carga gráfica. En las escenas cinemáticas, la resolución funciona a 900p. En el juego, lo hará a 1080p.

No hay duda de que la información resulta un poco contradictora: ¿no deberían funcionar las partes ingame a una resolución menor? Os recomendamos esperar a ver el videojuego en acción con el fin de comprobar la calidad que se ha llegado a conseguir. Aunque ya os decimos que, por lo materiales que hemos podido visualizar, no habrá mayores diferencias.

Vía | Gamepur