Los jugadores somos una estirpe extraña, inconformistas por naturaleza y llenos de contradicciones. Si sale una entrega de una franquicia ya conocida, la mayoría critica la falta de novedades, si existen, critican esas incorporaciones. Profundizando en el problema la experiencia permite extraer una serie de conclusiones. Si la licencia gusta no se critica, sino se consume o no es principal se pone a caldo.

Perdonamos ciertas carencias o excesos a los productos que nos gustan y magnificamos errores de los títulos que no jugamos o menos interés nos suscitan. Una disertación que encaja con el devenir de la franquicia en los últimos años. La entrega anterior fue una mierda pinchada en un palo, sin paliativos.

D3 quiere volver al camino idóneo, al de la caspa y la cutrez con esta cuarta entrega de Earth Defense Force. Muchos enemigos, estética absurda y desfase. En realidad ese es el espíritu de la saga y creo que van camino de recuperarlo.

Esperadlo el año que viene para PS3 y Xbox 360.