Japón es el lugar a descubrir en esto de los videojuegos. No los crearon ellos, ni es un arte exclusivo de la isla nipona, pero creo que estamos de acuerdo que si hubiese un país al que peregrinar para aprender más sobre esto, la mayoría coincidiría que el primer lugar al que debería acudirse es a este milenario país.

Recuerdo cuando era un zagal, años han pasado, me flipaba, porque no puedo describirlo de otra forma, ojear en las revistas reportajes sobre juegos que todavía no habían salido en Europa o informarme sobre productos que se habían quedado sin distribución y que me llamaban muchísimo y en ese momento no tenía posibilidad de jugarlos. Años más tarde con la importación y la emulación pude disfrutar de propuestas que imaginaba como serían por las descripciones de los artículos y las imágenes que los acompañaban. Eso es una mínima, pero mínima parte de lo que contiene Japón.

En Yabai!, se incluyen propuestas de diversos sistemas que no llegaron a nuestro territorio y que merecen nuestro tiempo. Podéis tomarlo como una guía para descubrir juegos que posiblemente desconocéis y que forman parte del arte sumergido que se quedó atrapado en su lugar de origen.

Contenido

David Boscá es un experto del videojuego japonés, muchos ya le conocéis porque consigue generar envidias por su capacidad para encontrar chollos de otro tiempo en las tiendas japonesas. Una maestría que le empujó a escribir “Bikkuri Island. Viaje a través del Japón de los videojuegos, los monstruos y el manga”, un libro que reseñamos hace 4 años por aquí y que recogía los mejores lugares para comprar en Japón. Una guía que incluía consejos, formas de proceder y también dosis de realidad de lo que es el mercado en la actualidad.

Curiosamente, cuando leí Bikkuri Island, deseé que se publicase un libro que incluyese joyas que merecen probarse que se quedaron en Japón, porque Bikkuri Island dedicaba un pequeño espacio a algunas recomendaciones de este tipo. Este contenido aparecía diseminado a lo largo del libro y funcionaba muy bien como recurso para flexibilizar el contenido troncal del escrito. Esa parte de Bikkuri Island me pareció tan interesante que admito que pensé en un libro dedicado a esto, y gracias que David también lo pensó y no solo eso, lo ha escrito y eso es lo que vais a encontrar en Yabai!, grandes juegos que no llegaron y que merecen nuestro tiempo.

Y ahora me adelanto a vuestros pensamientos, porque seguro que estáis pensando “entiendo el objetivo del libro, pero, ¿cómo se estructura algo así con la de miles de propuestas de calidad que no salieron de Japón?”. El autor en la introducción define como ha organizado Yabai!, pero me quedo con esto y permitidme que cite directamente a David Boscá:

“Uno de los requisitos fundamentales que siempre tuve en mente desde el principio fue que los juegos fueran perfectamente jugables por cualquier jugador de cualquier nacionalidad”  

En Yabai! no vamos a encontrar RPGs o productos que requieren entender el japonés para poder disfrutarse. Eso vulneraría el principio primordial sobre el que se sostiene el libro y es que todos los juegos son perfectamente disfrutables y el idioma no es una piedra en el camino. Por ello, las propuestas son eminentemente arcades y se da preferencia a juegos originales frente a conversiones.

Yabai! comienza con una pequeña sesión de historia dedicando espacio a los orígenes de las maquinitas y consolas niponas. Una introducción directa y bien definida que nos pone en situación de los inicios de esta industria hace ya unos cuantos años. Esta introducción se vertebra con algo que era necesario tratar, aunque fuese a través de unas pocas páginas, y es un compendio de las mejores tiendas de videojuegos para coleccionistas que se pueden encontrar en el país del sol naciente. Recuerdo que el autor ya tiene una publicación de esta naturaleza y lo que aquí encontramos es conciso, pero suficiente para crearnos una imagen si algún día acudimos a Japón y la compra de videojuegos está entre los objetivos del viaje.

 Y nos adentramos en lo más importante: las propuestas recomendadas por el autor. Se comienza cubriendo los 8 bits, es decir, la llamada tercera generación. Dentro de esta generación tenemos juegos para SG-1000 y Mark III por una parte, y de Famicom por otra. Antes de entrar en las recomendaciones, el autor dedica unas palabras a cada sistema y ya pasa directamente a cada uno de los juegos tratados. En general, cada juego es protagonista de una página y la descripción de los mismos es variada. Se incluyen en ocasiones pequeños flashes de su trama, una descripción de contexto que puede incluir detalles de la desarrolladora, vivencias del autor, un dibujo rápido de la saga de la que proviene el juego o incluso pinceladas de la situación en el mercado cuando el título salió a la venta. Se marcan mecánicas del juego e incluso hay espacio para la crítica al mencionar aspectos más débiles del juego. Me parece curioso que en muchas ocasiones se incluye la puntuación que tuvo el título en Famitsu. No soy amigo de las notas, pero si os digo que posiblemente es uno de los aspectos que peor envejece en este mercado, las valoraciones numéricas de los medios.

Cada juego se presenta con un encabezado a modo de ficha que incluye su título original, su año de lanzamiento, su desarrolladora y su género, algo que me parece clave para seleccionar el tipo de juegos que os apetezca descubrir en ese momento. Personalmente, como más he disfrutado del libro es probando propuestas utilizando Yabai! a modo de guía de recomendación a mi lado.

Si queréis consultar el índice, seguid el enlace. Después de los 8 bits, llegan los 16 bits que vieron nacer a sistemas como PC Engine, Mega Drive, Neo-Geo AES o Super Famicom. Las plataformas que se tratan en este capítulo. Sin lugar a dudar, el espacio dedicado a PC Engine me parece oro, porque creo que es un sistema más desconocido que el resto y siempre se recuerda por Rondo of Blood y sin duda es mucho más. Incluso en Super Famicom, una consola que podemos pensar que tenemos más controlada, se incluyen juegos que no había visto en la vida. Lástima no tener todo el tiempo del mundo –y un poco más- para perderse descubriendo nuevas cosas cada día. Al final de cada capítulo, se incluye una lista sin texto de juegos que también se quedaron fuera del país y que merece la pena nombrar.

Seguimos con portátiles y se pone nombre a propuestas de interés de Game Boy (incluyendo Color) y la consola come pilas por excelencia, Game Gear. El libro se cierra con una miscelánea que incluye unas páginas dedicadas a Mega-CD, los legendarios campeonatos Caravan de Hudson, los juegos más cotizados y un ejercicio muy instructivo sobre videojuegos de calidad que no llegarón a Japón. Eh, ellos también han tenido que sufrir como nosotros.

No es un error per sé, pero admito que me habría gustado que los textos que acompañan a los juegos hubiesen dado más protagonismo a las mecánicas, al desarrollo jugable. Asumo, que habría restado ritmo a los textos y quizá sería menos ágil y entretenido de leer para otros. Ya sabéis por mis análisis que es una parte que disfruto mucho de diseccionar. Con todo, os aseguro que se incluyen muchos juegos en Yabai!

Adelanto que juegos con el mismo tratamiento de PSX, PS2, Saturn, Game Boy Advance, DS, PSP y más sistemas se cubrirán en un futuro segundo volumen de Yabai!

Edición

Yabai! está editado por Héroes de Papel y si conocéis a los sevillanos de otras publicaciones, la excelsa línea de publicación que tienen se mantiene en este libro. Yabai! está publicado en tapa dura con cartoné cosido con hilo. Incluye cubiertas e interior a todo color. El tamaño de la letra es muy agradecido y la edición es muy clara y dinámica. La maquetación va en la misma línea. Rizando mucho el rizo, admito que algunos colores utilizados en los fondos hacen que en mi caso la lectura sea menos cómoda, porque soy daltónico. Es algo casi imperceptible. Un simple comentario, porque el trabajo es sensacional.    

Merece su propio párrafo la cantidad de imágenes que aparecen con los textos. Tanto capturas de los títulos, como imágenes asumo que de David Boscá de juegos o de consolas. Es un punto más que se añade a lo variado que resulta el libro en sus textos y en la selección de imágenes.

Conclusión

Yabai! Grandes videojuegos que se quedaron en Japón es un libro para jugadores inquietos que quieran descubrir nuevos juegos, títulos que se quedaron en su país y que no forman parte del imaginario general típico de productos recordados. No solo permite aprender sobre títulos que pueden ser desconocidos, también ayuda a comprender mejor jugabilidades que a día de hoy no se explotan y a construir una situación más rica de los sistemas para los que se lanzaron estos productos.

En cierta manera es una parte de la tarta que no se sirvió con el resto cuando llegó a nuestro país. Ese hueco comienza a llenarse gracias a Yabai!

Yabai! Grandes videojuegos que se quedaron en Japón disponible en la web de Héroes de Papel por 23,95€.